421. ADIVINO
Rafael Soriazu Gual | J.Keats

Se había burlado de él.El muy idiota le había despreciado diciendo que todo lo de los adivinos era una farsa.Así que le vaticinó que le atropellaría un coche rojo.Seguro que el muy tonto andaba sugestionado y no se atrevería ni a cruzar un paso cebra si aparecía un coche de ese color.
Ja Ja Ja rio el adivino.Decirle muy burlonamente que a ver por qué a él no le tocaba la lotería si podía adivinar el futuro.Bastaba con apuntar el número y…
Reía el adivino. A ver si algún capullo le iba a cuestionar poniendo en peligro su rentable negocio para el que no hacía falta título de ningún tipo,salvo el que ellos se auto concedían.Así había ufólogos,mentalistad,futurólogos,homeópatas,
hasta psicoanalistas (que llegaban de Argentina).
Desde luego ya había que ser idiota para creer en esas cosas.Pero…como dijo el padre de una jetas que quitaba el mal de ojo a través de la energía negativa depositada en las joyas del cliente.que este le debía entregar…Si hay tontos que pagan…
Reia el adivino en el paso de cebra.Reía tanto que no se dio cuenta que llegaba un deportivo rojo a velocidad de vértigo y…Se lo llevó por delante.