AHÍ ESTABAS
Raquel Manzanares Díaz-Miguel | RaquelillaCS

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Diversidad de formas y colores entre las flores, árboles comenzando a reverdecer, olor a jazmín, cielo azul, divisando la llegada de la primavera, estación de alegría, espíritu juvenil, pasión, ternura, amor, cosquilleo en el alma, sonrisa perpetua, música delicada, rockera, romántica, especial…, impregnada de sentimientos veloces a través de las venas.

Enamoramiento de la vida, de las pequeñas cosas, de tí.., sí, de ti, sin yo, saberlo, únicamente mi corazón lo sabía y no dejaba de enviar señales, para avisarme de que todo el tiempo, día a día,fuiste conquistándome, sin yo querer, sin yo, ser consciente de ser tu regalo de vida, sin ser consciente, de que tú, eras mi regalo de vida.

Esplendor por todo el camino, del majestuoso parque, Cruzando paso a paso, con un conector automático, fuera de la conciencia, sabiendo hacia dónde se dirigía…, mientras, mi mente pletórica, ansiosa, ilusionada, felíz.., si tantos e mails, llamadas y fotografías intercambiadas, podrían tener su culminación, su encuentro, ante la realidad.., quizás, descubriendo, sí todo el corazón fuerte, valioso , cariñoso, transmitía la verdad…, sobre ti.

Mi vestido largo de color verde, con pequeños detalles cosidos a mano, formando una estrella a un lado de la cintura, iba a juego con ése camino de piedra, rodeado de naturaleza.

Entre mis pensamientos y con mi vista a ése cielo azul de ángel, llegué a la estación de tren, temblándome las piernas, bajé los escalones, junto con tu maleta llena de pegatinas con las fotos de tu grupo favorito, te giraste, mientras estabas apoyado a la barandilla…, tu tupé, tus ojos azules y tu cautivadora sonrisa, me terminó de enamorar, nos encontramos, fue el abrazo más tierno, elegante y verdadero de mi vida..,mi corazón acertó, eras tú.