556. ALTER EGO
Orlando Pomares ferraz | El Espectador

Inspirado en un cuento
de Julio Garmendia

Ahí está él. Toda una joya. Como si no lo hubiera visto venir, con su aviesa intención y su carga de displicencia. Tiene el descaro de suplantarme y apoderarse de mis bienes y encima de cometer fechorías en mi nombre. Ha llegado al extremo de hacerle el amor a mi mujer a la vez de serle impúdicamente infiel… ¡haciéndome pagar los platos rotos!… —¡Habrase visto mayor desfachatez!— Mis amigos me dicen que estoy muy cambiado…para bien. Pero el rebose del vaso llegó cuando conquistó a mis hijos. ¡Eh! ¡Que los hijos son sagrados! Cuando intento explicar lo que acontece nadie me toma en serio ¿cómo rayos podrían? y ya que lo pienso, es mejor que así sea, o de lo contrario me tendrían que internar…estoy atrapado. Pero hay esperanza, me aprovecharé de su exceso de confianza. El desvergonzado piensa que tiene «la sartén cogida por el mango». En ese caso, tendré que «coger al toro por los cuernos» —me sabrán dispensar los lugares comunes en esta hora aciaga— El muy tonto es en el fondo un iluso. No soy un hombre violento, pero todo tiene un límite y habré de consumar mi venganza. De ahora en adelante, usaré sus mismas tácticas. Seré otro.