AMISTAD
Victoria Montero Fuentes | Viky

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No fue casualidad conocernos, yo fui » digamos» a su encuentro, estaba furiosa, era claramente un despido improcedente. Llegué al bufete cómo un huracan, furiosa, Sonia, la recepcionista me dijo ¡ espera ! está ocupado con una llamada telefónica, hice caso omiso y entre al despacho de dónde salía la voz, no parecía sorprendido, tapando con una mano él teléfono me dijo ¡ toma asiento! A todo con una gran sonrisa. No tardó en colgar y me miró fijamente sin dejar de sonreír. Yo aún furiosa le solté una retahíla incluida alguna palabra fuera de tono. Muy calmado me escucho hasta que dije todo lo que pensaba. María, yo se que él despido es improcedente ¿ me dejas a mí él problema? Te prometo que no saldrás perjudicada. ¡era él abogado defensor! me quedé sin palabras ¿ más tranquila? vamos a tomar un café, dijo poniéndose en pie,me cogió del brazo y salimos al café que había frente al bufete. Hablamos de todo menos del asunto qué me llevó a » nuestra primera cita».Nos despedimos con un beso en las mejillas. Nos vimos después del juicio por despido, todo hay qué decirlo ¡ muy favorable! Fuimos amigos más de treinta años, hasta qué un cáncer demasiado pronto me llevó a mí mejor amigo, acabando una entrañable amistad.