855. AUGUSTUS GLUCK
JUAN MIGUEL GARCIA MEDIAVILLA | PitoGarcia

-¿Estas liado? -pregunta Juan José
-Un poco, ¿por? -contesta Federico.
-No, porque tenemos que ver curriculums.
-Es verdad, qué coñazo, bueno, ahora te aviso. ¿Qué tal el finde?
-Bien, bastaaaante bien. El viernes al final acabamos en Keeper, se nos hizo tarde, “you know what I mean”.
-Jajajajaja, ¡qué perro! Bueno, ahora lo vemos, yo te aviso.

Agustín se levantó de la cama con pereza, como todos los días pero un poco más despacio, porque era sábado, “Madre mía”, pensó, “necesito dormir más. Todos los días igual, ¿qué peli vi ayer?. Y luego el Commodore, joder, mira que tarda en cargar. Igual es la disquetera. No sé, bueno, a ver si está mamá por casa y me hace algo de desayuno”.

-¿Mario? -pregunta Juan José sosteniendo el teléfono entre la oreja y el hombro.
-¿Sí? -contesta una voz al otro lado de la línea.
-Soy Juanjo, de Seguros Libertad.
-Sí, lo sé, tengo reconocimiento de llamada.
-Joder, que modernos.
-Ya ves, tecnología punta, somos así. Dime
-Te llamo para decirte que no vamos a entrar en el riesgo.
-¿Y eso?
-Pues que no encaja con nuestra modelización
-Ya, sí, claro, la modelización. Que es muy barato, ¿no? –replica Mario
-Bueno, sí, también. No sé, es lo que hay, sorry
-Bueno, ya hablamos, adiós.

Agustín subió de vuelta a su cuarto, tras desayunar una tostada quemada “Pufff, qué pereza”, pensó, “ahora toca chapar otra vez, en sábado. Va, sólo te queda una de Actuariales y con eso ya acabas y entras a currar en algún sitio chulo, que seguro te pagan cien talegos al mes y te puedes ir a vivir con el Alex y estos”.

-¿Federico? –pregunta una voz femenina, con acento brasileño.
-Me llamo. ¿Quién es? -contesta Federico.
-Soy, yo, Eloísa.
-¿Eloísa? ¿Qué Eloisa?
-Eloísa Gómez, ¿no te acuerdas de mi? ¿la semana pasada en el Pub Rochester?
-¡Ah! Sí, perdona, es que estoy muy liado, se me ha ido la pinza.
-Ya, sí claro. Mira, te dejaste unas gafas de sol en mi casa.
-¡Anda!, gracias. Ya me pasaré a por ellas, yo te llamo, ¿vale?

Agustín miró de nuevo el libro de texto, “Bueno”, pensó, “paso de seguir, si seguro que apruebo. Voy a repasar lo de buscar curro”. Mientras se enciende el pc, relee la carta de presentación “Estimados señores, adjunto les envío mi cv, que espero sea de su interés, bla bla bla, soy bilingüe Alemán-Castellano, me encanta trabajar en equipo, bla bla bla y seguro que mi candidatura aportará valor a una compañía de seguros como la suya, bla bla bla saludos cordiales. Agustín Gluck García”. Abrió el Word perfect, pinchó en combinar correspondencia y comprobó otra vez la lista, Aliance, Seguros Libertad, Okaso, Valenciana Occidente.…

– ¿Te vienes? -pregunta Federico.
-Voy.
-¿Dónde están los curriculums?
-Este es el montón.
-Gracias. Va, di una letra.
-¿Una letra?
– Si, del abecedario.
-Ya, joder, no soy gilipollas. Pues no sé, ¿la ge? –propone Juan José, incómodo.
-Muy bien. Mira, voy a coger todos los que el apellido empiece por ge y a la papelera.
-¿Pero qué haces? ¿estás loco?
-Tampoco queremos contratar en una empresa de seguros a alguien con mala suerte, ¿no?