1240. ¡AY! QUÉ NOCHE
NURIA GARCES GIMENEZ | VITA

¡¡ Menuda pandilla !!!, somos voces escandalosas que me recuerdan a las gallinas cuando quieren animación con el mejor gallo del corral. Mi amiga Toñi gritando “Vivan las fiestas» y Me dice: prepárate que nos vamossssss!!!!.
Aparecen las motos que nos recogen y saltando como expertas gimnastas, aterrizamos en el sillín, pero ¡joder! Con tan mala suerte que me pellizco el labio vaginal, vamos como si el que lleva la moto se pilla un delicado testículo.
Eso me pasa por querer subir sin cuidado al sillín trasero y desaparecer lo más raudo posible de la casa. La Sra. Ana no se ha enterado de nuestra escapada a las fiestas, es decir, que Toñi se ha pasado el “no hay permiso” por un oído y ha salido patinando en cera por el otro.
Emocionada en la moto, veo por el reojo derecho una figura que parece una marioneta, moviendo brazos , piernas y gesticulando. La moto da una vuelta y entonces reconozco la cara cabreada de la Sra. Ana. Me quedo sin respirar, sin girar la cara, quiero desaparecer , sintiendo en la espalda el sonido que sale de la boca de la madre de Toñi, como una garra que nos quiere coger por la chaqueta y no lo consigue. Se queda cantando el nombre de su hija como el de una sirena llamando la atención; Toñiiiiiiiiiiiiiiii!!!! , con gallo incluído y agudo que le sale del gaznate a la pobre señora.
Ya de madrugada, con el calimocho y relajadas después de la divertida cena y el baile pueblerino, las costillas de cordero,el pimiento rojo a la brasa y el alioli suben por la garganta y como un dragón sale un erupto de alioli. Toñi se queja del aliento y no paran de subir los gases en forma de eruptillos. Ahora los pimientos bajan, se caen , menudas flatulencias va perdiendo por el camino Toñi , no podemos parar de la risa.
Llegamos a la casa, todo está tranquilo y oscuro, duermen, así que intentamos no hacer ruido y conseguimos llegar a la cama. Toñi me indica el lado donde debo acostarme. Se oyen respiraciones de su gran tía y digo lo de “gran” por sus dimensiones corporales .
Cuesta dormir y cuando lo consigo, una gotera se empeña en refrescarme la frente, y cuando la gotera empieza a ser chorrito, me atrevo a despertar a mi amiguita, movemos la cama y ponemos un cubo para la dichosa gotera chorrito.
Me armo de valor y sin luz, intento alcanzar el baño. Voy con los brazos estirados, tanteando el camino para no chocar con nada, entonces mis pequeñas manos quedan frenadas por el enorme culo de su tía. Del susto casi me meo.
Por fin en la cama, soñando que estoy en la playa, noto realmente que el agua está muy fría, despierto de golpe y vemos a la Sra. Ana que nos ha despertado vaciando la jarra del agua en nuestras cabezas.
¡Ay!, la que nos espera después del remojon!!.