222. BAILANDO CON UN DESCONOCIDO
PEDRO TEJADA SOTOS | PEDRO TESO

Terapeuta- ¡Bienvenidas todas a este grupo de ayuda para mujeres de mediana edad abandonadas! En esta primera sesión nos vamos a ir presentado para conocernos un poquito. ¡Empiezo yo! Como ya sabéis mi nombre es Esperanza y soy la autora del libro de autoayuda “Bailando con un desconocido”, un manual que os puede ayudar muchísimo a superar el fracaso conyugal. ¿Se anima alguien a presentarse?

Amparo- Yo misma… Mi nombre es Amparo, tengo 53 años y el CABRONAZO de mi marido se ha ido con una de 35.

Mª Angustias- ¡Ay, hija mía! El mío se la ha buscado de 28. ¡A ver dónde va ese hombre con una chiquilla! ¡Si no va a saber ni plancharle las camisas!

Amparo- No creo que quiera que le planche…

Terapeuta- No, no, chicas, hoy estamos aquí, en un espacio seguro, para hablar de nosotras, no de ellos. Eso lo dejamos para más adelante. A ver, Angustias, cuéntanos sobre ti.

Mª Angustias- Yo soy una mujer normal, de su casa. Me casé a los 16 años, críe a mi hija, voy los domingos a misa… Bueno, eso ya no, porque se me cae la cara de vergüenza de pensar que tengo que contar que mi Juanjo se ha ido con una panchita.

Terapeuta- NO, no vamos a denigrar a nadie…

Mª Angustias- Si yo no denigro, ¡pero es que vienen a nuestro país a robarnos a los hombres!

Amparo- A los ancianos más bien…

Guadalupe- ¡Eso no es veldad! Yo me vine con mi marido y mis cuatro hijos desde Cuba y a los dos años aquí, va y me deja.

Amparo- ¿Por una española?

Guadalupe- Peol, ¡pol UN ESPAÑOL!

Mª Angustias- ¡Virgen, virgen y virgen!

Terapeuta- ¡Chicas! Por favor, nos estamos volviendo a desviar del tema, hoy se trata de hablar de nosotras sin ellos.

Guadalupe- Pero, ¡cómo voy a hablal de mí sin nombral al DESGRACIADO ese! ¡Si llevaba 25 años cocinándole, lavándole los calzoncillos y haciéndole de criada! ¡Si yo no tengo más vida que esa! ¡Me la he gastado con él y va y me cambia por una VERGA!

Terapeuta- No, no te ha cambiado por ninguna verga. Las relaciones se acaban y punto, vosotras tenéis que centraros en superarlo. Teresa, estás muy callada ¿quieres participar?

Teresa- A mí me dejó con una nota en la nevera. Decía que quería estar solo para buscarse así mismo. ¡Yo que pensaba que había encontrado el amor de mi vida y él lo que estaba era perdido!

Terapeuta- No lo estáis entendiendo… Por eso es tan importante que compréis mi libro. Ahí explico que, erróneamente, vemos las relaciones como una construcción arquitectónica de la que formamos parte, cuando en realidad cada individuo es autónomo y nunca llegaremos a conocer al otro del todo. Por eso el matrimonio es como BAILAR CON UN DESCONOCIDO, podemos sincronizar los pasos y divertirnos, pero no sabemos qué pasará al apagar la música.