564. CANILLAS FOR PRESIDENT
Gustavo Jiménez Limones | GusLemon

El abuelo Canillas tuvo que tomar la calle Triquiñuela para llegar hasta la tasca. Eusebio, el alcalde de Algarabía, había cortado el Paseo de los Setos, su ruta habitual, alegando que era patrimonio nacional. Esta decisión le suponía a Canillas -según el reloj que le había regalado su hijo- tener que dar doce pasos más cada mañana. El anciano estaba harto de las políticas de Eusebio y ese día había tomado una decisión que acabaría con sus ínfulas. Cuando llegó al bar la anunció a voz en grito.
– ¡Voy a presentarme a la alcaldía!
La noticia era impactante. Lástima que en el local solo estaban su amigo Gerardo y Tomás, el tabernero, que fue el primero en reaccionar.
– Pero Canillas, tendrás que presentar un programa.
– ¿Como Jesús Hermida?
– No, hombre, un programa electoral. Explicar qué vas a hacer si ganas las elecciones.
– ¿Que qué voy a hacer? Pues abrir el Paseo de los Setos.
– Y tienes que hacer un cartel con tu foto- apuntó Gerardo.
– Venga, pues sácame una.
– ¿Ahora? ¿Con el chato de vino?
– Si bebo vino, bebo vino. No quiero engañar a nadie.
– Pues entonces no puedes ser político.
– Venga esa foto.
Canillas se caló la boina y Gerardo lo inmortalizó con el móvil.
– Te la envío.
– Pero si estoy aquí. Dámela.
– No, que la envío a tu móvil.
– ¿Y qué quieres? ¿Que cuelgue el teléfono en una farola para que la vean?
– Tienes que imprimirla.
– Y en el cartel tienes que poner un eslogan – continuó Tomás.
– ¿Lo qué?
– Una frase pegadiza que enganche a la gente.
– ¿A la foto? ¿Le pongo resina?
– No, una frase que les anime a votarte.
– Eso es fácil: “Abriré el Paseo de los Setos”.
– ¡Y dale con los setos! ¡Que son patrimonio nacional!
– ¡Qué patrimonio ni qué patrimonio! ¡Si Eusebio en vez de una placa ha colgado un folio escrito a boli!
– Que sí, que lo ha dicho la Unesco.
– Un asco es lo que es. Mira el reloj ¡Doce pasos más he tenido que dar!
– Pero si estas son las calorías que has quemado
– ¡Yo no he quemado nada! Habrá sido Eusebio.
Tomás entornó los ojos. Gerardo le tomó la alternativa.
– ¿Y cómo se va a llamar tu partido?
– Barça-Madrid, nos han “jodio”…
– ¿Entonces te presentas como candidato independiente?
– No, mejor como alcalde.
Tomás se hartó de la conversación y espetó a Canillas:
– ¿Y por qué no le pides a Eusebio que abra el Paseo?
– No pierdes nada por intentarlo – le apoyó Gerardo.
– Tenéis razón. Voy a hacerlo.
El abuelo Canillas regresó a su casa y le pidió a su hijo Eusebio, excelentísimo alcalde de Algarabía, que abriera el Paseo de los Setos.
– Faltaría más. Por mi padre cualquier cosa .
Acto seguido salió para arrancar el folio escrito a boli que distinguía el camino como patrimonio nacional.