Catherine
Patricia Collazo González | Lucía Anderson

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Sufriendo lo indecible por amor pasé gran parte de mi juventud metida entre las páginas de Cumbres borrascosas. Por suerte, una adolescente lánguida nos sacó al fin de la biblioteca en que vivíamos. En el trayecto en metro logré descolgarme del libro abierto entre sus manos y colarme en el que, forrado con papel de periódico, iba leyendo su compañera de viaje. Por el título, pensé que sería una historia sombría, pero no. En una sola página pasaban cosas más excitantes que en diez capítulos de la mía. Decidí quedarme. La adolescente se bajó sin mí, justo cuando me estaban presentando a un tal Grey.