992. CENICIENTA
Belén García Sesa | Fermina Daza

Erase una vez una joven llamada Cenicienta.
La afición de la hermosa muchacha consistía en quemar cualquier cosa, hasta reducirlo a cenizas. Gepetto, su padre, se casó en segundas nupcias con una mujer que aportó al matrimonio a sus dos hijas, Linda y Mirinda.
Las tres quisieron a Cenicienta desde el primer día y trataron de disuadirla de abrasar todo aquello que veía.
Linda y Mirinda se convirtieron en sus mejores amigas; eran sus asesoras de imagen, le prestaban sus preciosos vestidos, le hacían mil y un peinados y la maquillaban.
Un buen día la madrastra las reunió y les dijo ¿_Que preferís, cocinar o limpiar_? Cenicienta eligió cocinar y raro era el día en el que la comida o la cena no acababan chamuscadas.
Linda y Mirinda estaban entusiasmadas, faltaba un mes para el concierto de Príncipe, el mejor disc jockey del planeta, y ellas acudirían enfundadas en cuero y mucho más delgadas.
Pero no todos compartían la alegría de las hermanas. Gepetto harto de pasar hambre, incapaz de disuadir a su hija de su afición por el fuego y temiendo por la integridad de su taller de carpintería, buscó la ayuda de un profesional.
La psicóloga, experta en trastornos del control de los impulsos, era una muchacha de tez inmaculada y cabello negro , llamada Blancanieves.
Cenicienta acudía semanalmente a sus sesiones de terapia, hasta que su atracción por el fuego desapareció.
La felicidad, tímidamente, comenzó a reinar en aquella peculiar familia , hasta que llegó el día del concierto de Principe.
Cenicienta se negaba a acudir al evento.
Sus hermanastras le suplicaron que asistiera, lloraron y patalearon,_Ceni ven, Ceni lo vamos a pasar genial, Ceni ven _.
Cenicienta claudicó, se dejó vestir y maquillar.
A la medianoche de aquel viernes de luna llena, Cenicienta, Linda y Mirinda, entraron en la discoteca.
Chicos y chicas formaron un pasillo y las tres atravesaron la sala, hasta llegar a la cabina de Principe. El disc jockey, que no podía apartar la mirada de Cenicienta, les dedicó el primer tema de la noche.
Al amanecer Principe confesó su amor a Cenicienta pero ella lo rechazó. No le gustaban los príncipes.
Mientras Linda consolaba a Principe, Cenicienta salió corriendo de la discoteca y se dio de bruces con Blancanieves.
Ambas se besaron, primero con los ojos y después con la boca. Se besaron con tanta pasión, que el mundo, a su alrededor, comenzó a derretirse.
Semanas después de esa noche la familia de Cenicienta se rompió.
Linda se fue a vivir con Príncipe.
Mirinda abrió un salón debelleza.
La madrastra se fugó con un chico veinte años más joven que ella, un tipo guapo pero cojo, al que apodaban el soldadito de plomo.
Cenicienta y Blancanieves se casaron, fueron muy felices y a veces comieron perdices.
Gepetto, enfurecido por el abandono de su esposa, quemó el taller, cambió de ciudad, se instaló en Oz y ahora es mago.