1184. CENICIENTO
Javier de Pedro Buesa | Cucharita

―Alteza, esta ha sido la última casa en la que podría haber estado el propietario de la bota de baloncesto. Hemos recorrido su tan bien administrado reino de arriba abajo. También probamos la bota, a petición de su majestad, a todos los habitantes del sexo masculino. Acéptelo, amado príncipe, nunca encontraremos a su propietaria.
―No tan rápido, José Luis. Todavía falta una persona.
―Mucho me temo que no, majestad. Con las tres señoritas que viven en esta casa, y sus padres, hemos completado el censo.
―Tú no te has probado la bota, José Luis.
―Pero, majestad, yo…
―Mi limitado cerebro será el fruto de siglos de endogamia, incesto y excesos. Con todo, tengo las suficientes entendederas como para saber que ninguna damisela de este reino, ni de ningún otro, calza un 54 2/3. Así que ¡ven a mis brazos, Zapatones!