581. CERRADO POR NAVIDAD, EL CUENTO.
Esther Berzal Saiz | ESTHER BERZAL

Érase una vez… la mañana de un nevado 23 de diciembre, en la todos los ciudadanos del Mundo reciben una notificación en sus teléfonos móviles con un QR.

Parecía algo muy importante, (y además, si no se metían en el enlace, el teléfono no funcionaba) así que todas las personas clicaron, y se encontraron con una retransmisión en directo, donde aparecieron, mágicamente, tres personajes que venían a darles un mensaje:
Se acabó la Navidad.

Ellas son Mamá Noel, Rodolfa la rena, y la elfa Sugarplum Mary, que explica:
-El motivo de nuestra huelga indefinida es que La Señora Claus ha llegado a una situación insostenible debido a la explotación severa por parte de su “queridísimo Papá Noel”…
A lo que Mari añade:
-¡Que mi marido es un zampabollos remolón que se pasa un año entero tocándose las pelotas para salir a darse un paseo un día y llevarse el amor y el cariño de todo el mundo! Y eso sin contar que me tiene todo el día haciendo turrón para los visitantes, porque vienen visitantes…
– Sí, a ver a los renos… ¡y esto no es un zoo! –se queja Rodolfa –además, menudos marrones en los que nos metía el gordo cada vez que parábamos en una casa y había un niño con el sueño ligero… que hay que ver qué poca gracia para el camuflaje, el tío. Normal, con esa panza, no hay quien se esconda. Y bueno, ya me dirán ustedes si alguna vez han visto a renos volando……
-¡Rodolfa, no lo cuentes! –grita Mari.
-¡Ni se te ocurra! –exclama Sugarplum.
-REDBULL.
Nos dan redbull. –sentencia el animal.

Tras esa revelación, los habitantes del Mundo decidieron ayudar a Mamá Noel a crear su propia Fábrica de Juguetes, divorciándose de Santa Claus y potenciando los trabajos igualitarios entre hombres, mujeres, criaturas mágicas, y animales de todas las especies… y salvando la Navidad.