1117. CON LAMUCCA DETRÁS DE LA OREJA
Francisco José Monedero Hernández | MONE

Parece que comienza con algo de mosqueo este escrito, pero claro, cuando te escribe una amiga y te cuenta algo positivo en este año 2022, pues como que cuesta un poco creerlo ¿no? Nada menos que un premio por escribir y relatar algo, yo le digo, pero ¿Qué me estas container? Me comenta que tengo que escribir con guasa, y pienso en silencio profundo, pero si yo no tengo whatsapp, mi teléfono no tiene datos y es de concha. Eso sí, esto no me impide tener hace tiempo muchos amig@s seguidores de mi liada red de vida, vamos lo que ahora denominan de una manera más moderna como mis followers.
Mi amiga me aclara que se trata de escribir de forma simpática y con humor un relato.
Me animo a concursar después de muchas dudas y me compro un super smartphone, con una pantalla más grande que el cine de verano de mi pueblo, más teclas que los teclados del integrante de música del grupo mecano, Nacho Cano y con más claves de seguridad y autentificaciones que en el puñetero pentágono. Pero, ¿Dónde se guarda uno esto cuando tiene que salir? ¿Al cuello como un San Bernardo buscando people desaparecida por la nieve? Me tuve que descoser el lateral de los bolsillos para que entrara de aquella manera, pero incomodo de narices, prueba a sentarte, si no andas con cuidado te desencaja la mandíbula.
Pero nada al turrón, consulto en internet para saber un poco más sobre las sede del concurso y me sale una ristra de morcillas con posibles direcciones. Me pregunté, pero ♫ ¿Dónde está lamucca, aquí o aquí? ¿Dónde está lamucca? ♫
Mi objetivo, llegar andes don”De Andes». Cogí en un tupperware dos berenjenas “De Almagro” más grandes que las maracas del gran cantante de boleros Antonio Machín y un bocata “De Serrano” eso sí, de jamón de bodega, que no da para más delicatessen el tema.
Tomé el metro en la estación “De Fuencarral”, pasando antes por la iglesia de Nuestra Señora “Del Carmen”, tenía que encomendarme, implorarla y rogarla me diera suerte en el concurso, aunque terminase sin aliento y con los pies más hinchados que el famoso y simpático Frodo Bolsón. Yo, virgencita te digo que ¡participoooooooooooo!
Pues eso, que aquí me hayo de camino “De Prado” en prado, sorteando boñigas de vaca, que aunque ustedes no lo crean es difícil esquivar una de estas minas de mierda.
“De Pez” en cuando paro para descansar, monto algo parecido a una mesa de camping con la pantalla del jodido móvil, y tomándome mis berenjenitas y mi serrano, espero impaciente la resolución del concurso. Pues con un poco de humor escribí con guasa sin whatsapp , con la humilde intención de sacar una sonrisa al lector o lectora que tuviese que sufrirme en sus retinas, pues en estos tiempos que corren, mejor algunas sonrisas, que siempre disminuyen la ansiedad , mejoran el ánimo y nos acercan a los demás, en definitiva nos hace mucho más felices.