680. CONVERSACIÓN DE PELUQUERÍA
Paula Santiago Pier | Pucinho de Pau

Relato todo el rato la manera de engañarte con buen humor y amor en exceso.
Siento comunicarte que la comedia de este texto vas a tener que encontrarla tú debajo de todas mis capas y te advierto, que me ha costado un huevo conseguirlas y una sardina mantenerlas tanto tiempo.
Si el mundo no es un absurdo que baje Dios y lo vea.
Si la vida no es un misterio que la física cuántica se revele.
Que los seres humanos somos bichos con poco pelo que nos gastamos dinero en champú y peluquería y que compramos botones que otras personas fabrican por cincuenta euros al día para cerrarnos los puños de las camisas, levantar las manos y que así el resto compruebe que somos dignas de ser.
Pensarás: ¡No puede ser!
Y sin embargo lo hacemos.
Yo me pregunto: ¿Por qué?
Y la respuesta no encuentro.

Pero no te preocupes porque todo esto es comedia, comadre.
Hay personas que defienden que hay humor en todas partes y después están los gatos y más adentro estoy yo, que leo a Brigitte Vasallo e igual que ella te digo; que el humor siempre hacia arriba o hacia dentro, que hacia abajo es opresión.

Mi discurso ha terminado y con el mi alegoría y ya que estamos en un momento de relatos trascendentes, te doy tiempo para que me cuentes cómo de absurdo es tu mundo y cómo se te pasa el día porque además del interés mentiroso que me provocas, aún nos quedan unas horas en esta peluquería.