1241. CRÓNICAS DE UN PUEBLO.
Berta Martin Estevez | Berta Martes

Declaración del Sr. Ernesto.
-Mire Usté, Sr. Juez. Fue en la Navidad de hace dieciocho años que en el roscón de Reyes nos encontramos aquella dentadura y es que al Ernestito le habíamos contado que hasta el roscón de Reyes lo hacían los mismos Reyes en persona, tal era nuestra pasión por la Navidad y, como la habían traído ellos, la dentadura la colocamos en el Belén, como hacíamos con las otras figuras, primero un poco oculta entre las cuevas y después, por tradición, como corral de las ovejas, y cuando vino lo de los yanquis con lo del árbol de Navidad y no teníamos estrella, alguien la puso en ese lugar.

Declaración del Sr. Ernesto hijo.
-Yo no me acuerdo de cuanto lleva la dentadura con nosotros. En mi memoria siempre ha estado en casa en Navidad. Yo siempre pensé que era del abuelo Ernesto.

Declaración de la Sra. panadera, la tía Engracia.
-¿Que si me acuerdo del Sr. Enrique?, claro que sí, pero no por ese nombre. Le conocíamos por «el desdentao» porque siempre siempre le habíamos visto sin piños, hasta que una vez cobró una herencia y entonces estuvo con dientes, por muy poco tiempo . Casi siempre estaba borracho y a nadie le extrañó que no tuviera dientes, y menos aún que esos le duraran poco.
Lo que no sé es como llegó la dentadura al roscón.

Declaración del Sr. Enrique, alias «el desdentao».
-Había tomado un par de chupitos en la tasca del tío Benito y después fui a por unos churros con chocolate, pero creo que acabé en la panadería. Me asomé y vi que estaban haciendo roscones y de allí solo sé que salí sin dientes y no los volví a ver hasta que, años después, al pasar por delante de la casa del Ernesto, vi por la ventana que estaban encima del árbol de Navidad, pero no me los querían devolver, así que no he tenido más remedio que acudir a la justicia, Sr. Juez.

Sentencia.
A 29 de diciembre de 1.974 debo condenar y condeno a devolver la dentadura a su legítimo dueño y a una indemnización del mismo coste de la dentadura en su valor actual.
Firmado el Ilustre Juez D.Florencio del Monte Alcahueta.

Días después…
-He ido a celebrarlo con el dinero de la indemnización. A su salud Sr. Jué… Putf.

Noticia en el periódico local.
En la Navidad de este año 2022, con motivo de la restauración de nuestro Ayuntamiento, se han reubicado los antiguos legajos del Juzgado, apareciendo en uno de ellos una dentadura que se cree que fue de uno de los ilustres jueces que pertenecieron a nuestro primer Juzgado, quedando expuesta, como patrimonio local y curiosidad, en una vitrina de la Biblioteca de nuestra localidad.

En la biblioteca.
-Papá, papá, ¿qué es eso?. Yo quiero jugar con eso.
-Hijo, eso son dientes de abuelos.
-Yo los quiero papá.
-Le voy a preguntar a nuestro amigo el alcalde. Vamos, Ernesto.