Cuando te conocí.
Yesenia Solis Mena | Rebecca Raider

3/5 - (1 voto)

Estoy muy nerviosa, sé que es normal estarlo, dada la situación, además la mayoría de las personas que se enfrenta nuevos retos también sienten nervios.

He estado tratando de prepararme para este momento, sin embargo, no creo que pueda estarlo nunca.

Tú en cambio, tú sí estás preparada, ya que has sido tú quien ha decidido que hoy sería el día en que nos conoceríamos.

Tengo miedo, sé que lo que nos espera no será fácil para ninguna de las dos, pero también siento alegría de que por fin voy a verte.

Te he hablado de mi vida y de mis sueños y sé que conocerte en persona cambiará mi vida para siempre.

Espero que después de pasar por esto, yo sea más fuerte, y también más madura.

Tengo tantas ganas de conocerte, desde que supe que venías has sido una gran inspiración para mí. He tratado de ser mejor persona y estar más preparada para ti.

He imaginado tantas veces como serías, incluso he soñado contigo.

También he pensado mucho en cómo será tenerte aquí. Quiero poder llegar a conocerte bien y ser la persona que más te ame en el mundo.

Ahora mismo eso me da esperanza y fuerzas para seguir.

Los dolores se hacen más fuertes, parece que al fin ya va a suceder.

Una mujer mayor totalmente desconocida para mí se ha detenido a mi lado y me ha tomado la mano y me ha dicho que todo estará bien.

Creo que este no es un momento para estar sola y agradezco profundamente su gesto.

Se que mi rostro refleja el miedo y el dolor.

De mi mente no se aparta esa pequeña posibilidad de que tu vida o la mía puedan estar en peligro y es que por momentos todo se vuelve muy turbio, no puedo pensar bien. Pero es que no hay manera de eludir este momento, tenemos que seguir adelante, tú haz tu trabajo yo trataré de hacer bien el mío.

Tengo un intenso dolor, creo que me voy a partir en dos y estoy tan agotada.

Entre un barullo, escucho un grito de alguien en la habitación, ¡vamos puja con fuerza!

Y al fin estás fuera y oigo tu llanto, que ahora mismo es un sonido tranquilizador.

Todo está bien ahora, te ponen en mi pecho y me doy cuenta de que todo el dolor ha valido la pena.

Eres mucho más hermosa de lo que imagine.