1166. CUENTA CONMIGO
Lola Rivas Rodríguez | Dopibal

Hay mujeres que se definen por lo que provocan: quitan el sentío, cortan la respiración, paran el tráfico… pues yo más: yo soy capaz de pararlo todo. Por eso estoy aquí. Voy a frenar tu mundo porque así lo has querido.

Con mi legendaria fuerza mental dejo tiesos a tus engranajes espacio-tiempo hasta que exhalan un suspiro hidráulico y se detienen en medio de la nada. Y ahí nos quedamos suspendidos, solos tú y yo. Mi proeza es tan perfecta que enseguida percibes, y percibes bien, que esto es algo más serio que una cabezadita de cinco minutos en la que soñaste algo muy raro. Esto está pasando de verdad, te está pasando a ti, pero en cuanto notas mi presencia te pones histérico. Bien que lo siento porque no es mi intención asustarte, por eso he dejado las luces encendidas, pero bueno, como quieras. Tengo todo el tiempo del mundo. De ti depende que esto acabe rápido y sigamos con nuestras vidas.

Rompo el hielo con una sonrisita de corderita, pero sigues asustado, te noto claustrofóbico. Menudo valiente. ¿Y tú quieres ser escritor?
¿Es que hay que explicártelo todo?
¿En serio tengo que decirte quién soy?

Podría contarte que desde mi balcón he contemplado las noches más bellas de Verona.
Que mi cólera ha convertido a los hombres en bestias.
Que tuve una granja en África.
Aquí donde me ves, fui un Plymouth Fury del 58 con muy malas pulgas que atendía por Christine.
A Dios puse por testigo de que nunca volvería a pasar hambre.
Sé lo que hay al otro lado del espejo y al final del Arco Iris, le planté cara al lobo feroz, dormí hasta el beso, soñé con una cerilla y un bidón de gasolina.

También soy horrenda, encorvada y con verrugas, dueña de una increíble belleza. Soy un pestañeo, una eternidad. Soy sublime y ordinaria, generosa, pervertida, una gran dama, una outsider.

¡Por fin me miras! Tic tac, tic tac, me ves por fuera, por dentro, toc toc toc… ¿hay alguien ahí? aaaaaahora sabes quién soy, cuál es mi historia, y entonces… Qué tío, ahora se le cuelga el Word. Venga, dale, archivo nuevo, avante toda!

_ La presentí antes de verla. Era una mujer fascinante…

La madre que lo… me estás calentando y mira que soy de mecha corta. ¿Esto es una novela o un anuncio de colonia? Vamos, hombre, borra eso. Suprimir, suprimir. Ale, otra vez.

_ Hay mujeres que se definen…

Ahí estamos, dándolo todo, otra frase, otra más… vaya, el tiempo vuela cuando una se divierte. Me tengo que ir, a otra prosa mariposa. ¿Qué miras? No te despistes que te crujo, que te dejo en blanco… dale duro y hasta otra, si tienes suerte.

Míralo, ahí se queda escribiendo tan contento, y a mí ni las gracias. Hará como todos, dirá que lo hizo él solito, que fue él quien me inventó. Ay… el día que yo hable va a arder Troya. No sería la primera vez.