Culpabilidad
Marcos Casas Cuadrado | Marcos

4.5/5 - (2 votos)

– ¿Gustavo no? Encantada de conocerle. – Saludó la psicóloga a su nuevo cliente mientras este se sentaba en la silla.

– Igualmente Claudia es todo un placer.

– Bueno, dígame, ¿como le va el día? – Preguntaba Claudia mientras sacaba un papel y boligrafo.

– Bueno voy tirando.

– Eso está bien. – Respondió Claudia con una sonrisa.



– Mi novia me ha dejado.

– La psicóloga apunta algo en la hoja. – Siento oírlo, ¿cómo te lo estás tomando?

– ¡Pues mal mujer! ¿Cómo me lo voy a tomar? La muy puta me puso los cuernos con otro. Con un trabajador del McDonald. No solo eso, sino que luego además no tiene ni la vergüenza de pedirme perdón.

– ¿Osea que cuando la afrontaste ella no lo negó?

– ¡Claro! ¿Es que no me has oído? Ana la muy hija de su madre, no me dio ni la satisfacción, solo se quedó plantada como un árbol y me dijo “Si Gustavo, te he puesto los cuernos”, y además tiene los huevos de decirme a MI que soy un cerdo, a mi ¿que yo que la he hecho?

– Claudia continua apuntando en su hoja de papel – Osea que no crees que hayas hecho nada malo.

– ¡No claro que no! Si soy un trozo de pan. Seguro que fue culpa de su madre, esa mujer va saltando de hombre en hombre en hombre. Si un hombre no te aguanta por más de un par de meses, por algo será digo yo. Más si eres tan guapa como la madre de Ana lo era. ¡Cuatro novios tuvo en el último año, a ti te parece eso normal!

– Bueno, la verdad es que no…

– Exactamente, eso decía yo. ¡Pero bueno, eso es agua pasada! Que importa lo que mi ex dijera o hiciera, ahora soy un hombre nuevo, nuevo y listo para la acción. – Dijo Gustavo con una sonrisa tonta.

– Entonces, ¿para que está aquí?

– Bueno, mi hermana veía que esta mal, me lo recomendó y bueno dije. ¿Por qué no? Vale es un poco raro pagar a una persona para que escuche como te quejas de la vida, pero la verdad no se siente tan mal quejarse un rato.

– Me alegro de oírlo – la psicóloga deja la hoja de papel y mira el reloj – Se nos hace tarde, ¿te veo el siguiente viernes?

– Si, ¿por qué no? Total ya no estoy en la edad de irme de paranga los findes.

FIN