641. CUT COPY ME
Pedro López Pérez | piterloriz

–¿Qué me das? –dijo él.
–Cuatro euros –dijo ella, echando sobre sus manos el montón de monedas–. Así, como te he dado cincuenta y me tienes que cobrar diecinueve, me tienes que devolver treinta y cinco.

En la sala de interrogatorios hacía calor. Ella llevaba todavía la ropa manchada de sangre seca…
–…y claro, tuve que apuñalarle.
–¿Por qué?
–¡Me dio un billete de veinte, uno de diez y cinco euros en monedas, señor inspector! Si te dan cuatro euros en monedas para pagar, es porque quieren que des el cambio en billetes, señor inspector –ella le miró a los ojos–. No hay otra manera. Así que esperé hasta que terminase el turno, se metiese en el portal de su casa y le di treinta y cinco puñaladas.
–Treinta y seis puñaladas…
–No, teinta y cinco.
–Treinta y seis.
–No, las conté, fueron treinta y cinco.
–En el cuello, el estómago, las piernas y en el corazón.
–No, en el corazón, no.
–Leo el informe forense– dijo el comisario– textual: “…el cadaver presenta incisas múltiples (36). Exitus por herida penetrante cardiaca”.
–Pues ahí lo tiene –dijo ella, echándose para atrás– Yo no fui. Yo, solo treinta y cinco–. Se ahuecó el pelo.
El inspector cogió su móvil, buscó un número y mandó un mensaje “No me esperes a cenar, que tengo lío”.