1420. DE AMOR Y BERENJENAS
AINHOA EUGUI CASTRO | Una mujer sin provecho

Qué si un chute de dopamina, que si un subidón de oxitocina, que si una retorcida conjunción planetaria entre Venus y Mercurio…mi queridísmo Piscis…está claro que el amor tiene más peligro que un smoothie de extásis y MDA y entraña más complejidad que una ecuación de Einstein. Al menos los primeros meses, cuando estás bajo los efectos de un bastante de física y un mucho de química, cuando todo lo del otro te parece un dechado de virtudes y bondades. Ahí estabas tú, como la canción, más perdido que una monja en un bar de intercambio de parejas, más extasiado que el que contempla por primera vez la Capilla Sixtina, más dopado que Maradona en unas Olimpiadas. Feliz nivel película Disney, atrapado por tus hormonas nivel película Saw (y lo sabes).
Esos días en los que aún no te molesta que respire fuerte (ronca y se mueve asúmelo) , te parece entrañable que se deje la ropa interior en cualquier parte (es una forma de saber que está ahí a tu lado) e incluso cuando deja la tapa del váter subida te parece tan mono que la bajas con una sonrisa de oreja a oreja. Todo tiene más fantasía que una mezcla de Titanic, el diarío de Noa y la película que te ha contado. Me salvará si nos quedamos solos en un naufaragio piensas, me cuidará cuando esté senil sentencias, no me engañará nunca con nadie concluyes. Claro , claro, vete mirando si las perdices son con devolución gratuita por si acaso.
Vas a un concierto y todas las canciones te recuerdan a TU persona, mecherito en mano, cubata en otra, te quierooooo, ahí te va audio de 3 minutos ininteligible, juntos para siempre igualito que los pingüinos.
Vas a recogerle al aeropuerto aunque te cueste unos 40 euros de Uber, unos 10 euros de parking y hora y media de tuneo previo, que si depílate sin acuchillarte, que si pintura de carrocero para el mítico solo me he puesto un poco de rimmel, que sí voy arreglada pero informal , todo es poco cuando Cupido hace pleno.
Sus Whatsapp son los más románticos, aunque la mitad de la frase sean emojis de melocotones, berenjenas y caritas con la lengua fuera. Es un Becquer de los buenos, millenial.
Su olor, ese lo carga Satanás. Todo te huele a TU persona, una toalla, un cojín incluso si me apuras un estropajo que toco´sin querer.
¿Acaso no llamamos a eso más que amor, frenesí? La verdad es que yo personalmente le llamo enajenación mental transitoria y menos mal que dura lo justo para darte cuenta que la persona a la que idolatras está llena de carne, huesos y muchos defectos de mierda que cuanto más lo pienses, más tirria te dan.
No obstante, y antes de que te ponga nervioso hasta esa manera de respirar irritante, recuerda que con lo caro que está todo, si quieres emociones fuertes la mejor es enamorarse sin duda.