1161. DE MALHECHORAS VA LA COSA
CLARA SANCHEZ DE POSADA ORIHUELA | Nonna Orihuela

‘- ¡SEÑORA! ¡SEÑORA! ¿A dónde va? Sabe usted que no se puede llevar un bolso de esas dimensiones. Da igual que esté vacío. – Otra que echa a correr después de darme un bolsazo-. ¿Dónde está su acompañante?
Acompañante: “Familiar” que acompaña a los ancianos mayores de 60 cuando deciden utilizar sus propias piernas. En realidad, es un holograma de un tatarabuelo ya fallecido, que, por su edad, se considera que son más sabios.
A ver cuando derogan la maldita ley, estoy cansada de tener que detener viejas para que cinco minutos después salgan inmunes. Fue muy útil durante los primeros años, pero ahora se volvió en nuestra contra. Se veía venir. La primera prueba que se hizo fue introducir en un elefante un chip con la conciencia de un mamut. ¡Alucinante! Prácticamente teníamos un mamut. Al poco tiempo el animal murió de hipotermia. Los animalistas se volvieron locos.
Estas viejas de ahora saben cómo apagar un holograma, pero se creen que todavía vivimos en la época del dinero en efectivo. Por su culpa tuvimos que imponer la Ley de la Conciencia. Después de la Gran Inundación -debida a la superpoblación que hacía que los continentes se hundiesen dos centímetros cada año-, los gobiernos decidieron que no valía la pena volver a imprimir todos los billetes, el papel había quedado destrozado. Bueno, ¿te puedes creer que haya gente que crea que toda esa agua que sumergió nuestro planeta era hielo derretido? ¡Paparruchas! ¿Cambio climático dicen? Si cada vez los niños eran más y más gordos… ¡NORMAL QUE NOS HUNDIÉSEMOS!
¿Cómo actuó esta crisis socialmente? Bueno, décadas antes se había conseguido inculcar tal respeto hacia los mayores que los jovenzuelos dejaron de robar bolsos a las señoras. Pero con la desaparición del dinero, digamos que… las abuelas se encontraron necesitadas de efectivo para sobornar a sus nietos. No lo vieron venir: señoras mayores parando por la calle a jóvenes para preguntarles la hora y dejándolos sin un duro. Nacieron así los telenanas: grupos de Telegram donde las señoras apostaban cuánto eran capaces de robar en un día. ¡No sabían utilizar Bizum para pagar a sus nietos, pero eran capaces de comunicarse usando únicamente stickers! Claro que no podían ser juzgadas por una sociedad que veneraba a los mayores. Así se aprobó la ley y así nacieron los acompañantes. Parecía buena idea. Al fin y al cabo, estos hologramas estaban configurados con las ideas de sus antecesores para inculcarles esa bondad de abuelas que las hace ser las mejores cocineras del mundo.
Lo que nos lleva al presente, las conciencias de ahora las forman aquellas señoras que robaban y saqueaban a los niños. Solo que… no hay mucho que robar hoy en día. Lo único que se consigue es que los nietos ingresen en psiquiátricos desde los 3 años -en vez de ir al colegio- a superar el trauma que es que sus abuelas les den con un bolso vacío porque alguien que no existe les ha comido la cabeza.