272. DE SERVILLETAS Y TENEDORES
SARA RODADO SÁNCHEZ | April Nomad

Marta había llegado antes que los demás y su novia había llamado para decir que se retrasaría. Eso le hizo ponerse nerviosa porque sabía que los siguientes en llegar serían sus futuros suegros…

Para calmar un poco la ansiedad empezó a colocar compulsivamente toda la mesa, haciendo cisnes con las servilletas de papel, deshaciendo una para usarla desempañando un cubierto, que no parecía muy lustroso.…
Después tuvo que llamar la atención de un camarero para que trajera otra servilleta y que no quedara una mesa asimétrica… pero entonces el camarero se llevó la usada y ella por no revelarse TOC, se calló.
Intentó obviar que el resto de cubiertos tenían poco brillo, fue superior a sus fuerzas.
Para evitar volver a usar otra servilleta, tener que hacer de nuevo un cisne perfecto y que le escupieran próximamente en la comida por andar molestando al personal… decidió hacerse con otra por su cuenta.
Justo entonces, vio a sus suegros por el escaparate, aparcando.
Necesitaba tenerlo todo bajo control y unos cubiertos apagados no eran su idea de tenerlo bajo control.
No tenía tiempo, actuó rápido. Necesitaba evitar distracciones obsesivas.
Cogió su tenedor. Se levantó. Disimuló rodeando la mesa más cercana mientras lo dejaba caer.
-Se les ha caído el tenedor- dijo a los comensales. Mientras se agachaban a recogerlo, Marta, aprovechó rápidamente para robarles un cubierto y una servilleta sin usar.
Volvió volando a su mesa.
Vio que los padres de su novia ya estaban preguntando en recepción.
Rápidamente frotó el resto de cubiertos que ahora lucían sin huellas y brillantes. Ya nada podía salir mal…
Llegaron. Parecían confusos al verla.
-Disculpe, no veo la mesa de nuestra reserva…- dijeron al camarero.
A Marta le extrañó. Ella les conocía por foto. <<¿La luz era tan mala que no la habían reconocido o...?>> Sus cavilaciones se vieron interrumpidas cuando alguien tropezó y cayó de espaldas, justo al lado.
Mientras los suegros ayudaban a levantarse al chico de la mesa de al lado, Marta se dió cuenta…
Nada podía salir mal, excepto que tengas episodios obsesivos compulsivos cuando estás muy nerviosa, robes a la mesa de al lado, te deshagas inconscientemente de la servilleta sustraída para que no te pillen, el chico de la mesa a la que has robado resbale con dicha servilleta y se de un señor zurriagazo, tus futuros suegros piensen que es su futuro yerno que se había levantado de no sé dónde a recibirlos, que el falso yerno diga que no sabe de qué hablan y mire la servilleta con la que ha tropezado y a una misma con rabia y te acuse de haberla robado, y principalmente nada puede salir mal, salvo quedar como una ladrona neurótica delante de tus suegros que se acaban de dar cuenta de que su nuera no es un yerno… aunque podría ser peor; recibir un mensaje. Tu novia se disculpa, no viene, no está preparada para salir del armario, y tú acabas de enterarte de que aún sigue dentro.