293. DECISIÓN DIFÍCIL
Fernando Aiduc Ballester | Jensen

Un día desperté y me decidí.
No fue fácil pero lo hice.
Mucho tiempo pasó hasta que entendí que la hora había llegado.
Dudaba, tenía miedo, pensaba que podría ser un error. No había argumento, real o inventado, que pudiera convencerme de que tarde o temprano iba a tener que dar ese paso.
Sin embargo…
Esa mañana no dudé más. Me dije que si lo iba a hacer que fuera rápido, así que me levanté de la cama, me vestí con lo primero que encontré, salí presuroso a la calle, me subí al auto y partí.
A los pocos minutos llegué al lugar. Bajé sin darme tiempo a pensar en otra cosa y casi corriendo llegué hasta la puerta. Entré sin golpear.
La respuesta a la pregunta de aquella señorita fue rápida: Sí, todo.

Ese día, después de mucho pensar me decidí y lo hice.
Ese día, luego de más de un año desde la última vez… ¡Fui y me corté el pelo!