369. DEL QUIJOTE EN LUCIDEZ
Rusvelt Nivia Castellanos | FEDORVELT

Al día de hoy, te cuento, mi querido Sancho, que en verdad descubro muy lamentables los castillos artísticos, renegados para nosotros, los caballeros fieles. De hecho, los reyes nos dejan allá excluidos, por ser nosotros juntos, unos grandes creadores y debido a esto cierto, ellos sólo permiten la entrada a unos pocos artistas, quienes ingresan a los salones lujosos y se rinden a la explotación miserable y hacen cualquier remedo de comedias, para tener sus propias vanaglorias, más los artistas se quedan callados, ante la sucia realidad, por el miedo a que los excluyan, tal como desde hace tiempo, han hecho con nosotros, los libertadores. En tanto, así está la vida que nos toca hoy, llena de fascinadores superfluos, donde sólo ponen a chistar a los payasos los del mundo, mi amigo, por unas cosas efímeras, pero bueno, Sancho, nosotros pese a ser humillados y ofendidos, tenemos la conciencia limpia, que es nuestra alta felicidad, así que sigamos para adelante, mi fiel escudero, vamos a la lucha contra las malas quijotadas y avancemos siempre juntos para arriba, por la belleza del amor, Sancho.