64. DEMASIADOS ESNOBS
Eduardo García Martínez | E.G.Martínez

Dos viejos compañeros de bellas artes se encuentran en un prestigioso museo y, tras los respectivos rimbombantes saludos, se dedican a comentar la escultura que tienen en frente.

-Yo creo que esta obra refleja parte de la filosofía nihilista, además de presentar una crítica al materialismo imperante en la sociedad moderna contemporánea –dijo uno.

-No tienes ni idea- le interrumpió el otro-. Esta escultura es una alegoría del amor, ya que presenta la antítesis del sentimiento eterno frente al hombre mortal. La forma de la obra es una metáfora de la contraposición de la belleza frente al odio, incluso nos evoca la repugnancia que nos causan los sentimientos cuando mueren.

-Sigues igual de estúpido desde la facultad -terció el otro-. El autor quiere expresar, por medio de esta detallada escultura, que la propiedad y lo material es la jaula que encierra a lo metafísico, pues conscientes de nuestra muerte, intentamos traspasar nuestra alma a los objetos que compramos…

-Tú sí que eres tonto… –afirmó con rotundidad el otro.

La charla siguió acalorándose hasta que alguien les dio un golpecito en la espalda.

-Disculpen, caballeros. ¿Me permiten pasar?

Un hombre con un traje azul en el que se leía claramente “Mantenimiento” tiró unos papeles a la papelera.

Los dos se miraron, avergonzados. Agacharon las engalanadas cabezas y, acto seguido, emprendieron una carrera hacia la salida.