1242. DIARIO DE UNA RUPTURA
Andrea Mas Toledo | Nemo

Alberto es gilipollas. 

Pero así, con todas las letras.

¿Amor verdadero? Amor verdadero de qué, si se las da de príncipe, pero no llega ni a sapo. Si no sabe ni siquiera lo que es el afecto, ni el cariño… Esas cosas taaaan raras hoy en día… De verdad que no entiendo en qué momento pensé que podría ser mi alma gemela. En fin… Ya te vale, Andrea, ya te vale.

No me voy a juzgar porque siempre que lo hago acabo sintiéndome mal conmigo misma. Avergonzándome de mis malas decisiones. Como si mis filtros hubiesen caído en picado y me valiese cualquiera. Como si mi versión anterior tuviera una especie de fallo en el sistema, porque… ¿De verdad, Andrea? ¿De verdad? 

“¿¡Es que no ves las red flags!?” me digo a mí misma. Es que no es que tuviera red flags, es que TENÍA FALTAS EMOCIONALES DE PRIMERO DE PERSONA, TÍA. ¿Qué es eso de que te cancela un fin de semana romántico en una cabaña del bosque porque prefiere ver el partido del Manchester contra la Juven? ¿Con quién estás saliendo? ¿Con un hombre o con un crío de trece años? ¿Ahora entiendes por qué prefiere los macarrones con tomate sobre todas las cosas? Porque es un niño. Un básico. Y un simple. Y tú, o sea yo, te mereces, me merezco algo mejor. 

¿De verdad es tan difícil encontrar a un hombre en condiciones? Un hombre que se haga respetar y que sepa entender mis necesidades. Un hombre que escuche, que sea atento, que sea generoso, un hombre que se haya curado sus traumitas… Vamos, un hombre que venga aprendido de casa. 

Es que yo ya no tengo edad para enseñar a nadie cómo tratar a una mujer. De verdad que cada vez tengo más claro que cuando conozca a un tío, si me gusta, la segunda cita va a ser con su ex. Y así veo qué tipo de valores le ha inculcado y por dónde va en el adiestramiento. En qué punto le ha dejado y por qué. A ver cuál es la asignatura que le queda para septiembre. 

Por ejemplo, la ex de Alberto es una mentirosa compulsiva. ¡Y una narcisista de manual…! Pero claro, viéndolo así, lo entiendo todo. Sin embargo, la ex de Jaime no, la ex de Jaime era encantadora. Siempre con un libro de psicología entre las manos, detallista, atenta, con una comunicación asertiva digna de estudio… Recuerdo una vez que coincidimos en un cumpleaños, ella llevaba un vestido rojo de esos largos con un corte en el lateral que asumaba tímidamente ver su pierna. Es una mujer decidida, pero sin ser arrogante; femenina, pero con carácter; es una de esas mujeres que entran a una habitación y lo iluminan todo…

Creo que voy a pedirle una cita.