195. ¡DIOS EXISTE!
Isabel Lobato Jimenez | Kaoche

– ¿Qué necesitas?
– Yo… – había llamado a la enfermería porque necesitaba hacer pis, pero cuando apareció la enfermera guapa me quedé mudo. Finalmente me resigné. Total, no iba a fijarse en un chico como yo con tanto médico de éxito rondándola.
– Necesito la cuña.
Me miró sorprendida.
– ¡Vaya, un valiente! La mayoría me hacen venir veinte veces antes de atreverse a pedirla.
Me sonrojé entero.
– Llama cuando quieras, corazón. Me gustan los chicos decididos. Aquí te dejo mi teléfono por si el timbre se estropea – añadió guiñándome un ojo al marcharse.