EL CASO DE CATHERINE NICHOLS
JAVIER ARRANZ ELIAS | Edfu Thales

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El despacho del detective Richard Johnson estaba sumido en un silencio tenso mientras revisaba informes y fotografías dispersas en su escritorio. Frente a él, reposaba una imagen de Catherine Nichols, una mujer hermosa que había encontrado la muerte en circunstancias misteriosas después de acudir a una sesión de espiritismo en busca de respuestas sobre su pasado.

El detective suspiró profundamente al recordar los detalles del caso. Catherine, marcada por la pérdida de sus padres en un accidente automovilístico, anhelaba descubrir la verdad sobre su origen. La sesión de espiritismo tuvo lugar en una antigua mansión, con participantes como una mujer decidida a desenmascarar a la espiritista, un misterioso militar y el propio esposo de Catherine.

A medida que la sesión avanzaba, la tensión crecía. Catherine se perturbaba por los mensajes de la espiritista, mientras una mujer, Claire, intentaba desentrañar cualquier indicio de fraude. Repentinamente, un grito desgarrador resonó en la habitación: Catherine, con el rostro desfigurado, proclamó la presencia de los espíritus familiares, sumiendo a todos en el miedo.

Catherine cayó inconsciente y, a pesar de los esfuerzos de Madame Seraphine, la espiritista, resultó que ya era tarde: Catherine estaba muerta. Madame Seraphine se defendió, alegando su inocencia, mientras el capitán William Blackwood permanecía en silencio y el esposo de Catherine, Daniel Evans, la culpaba.

El detective Johnson, tras un sorbo de café, tomó el relevo en la historia. Comenzó la investigación para desentrañar el misterio. Los sospechosos claros emergieron: la espiritista, el militar y el propio esposo. Descubrió que Catherine investigaba su pasado y había llegado a la mansión por pistas sobre sus padres biológicos.

Reunió a los sospechosos, presentando pruebas y testimonios. Las tensiones aumentaron, las miradas se cruzaron en el aire cargado y la sombra de la duda rodeó a todos. Tras arduo trabajo, el detective reveló la verdad: Madame Seraphine era la madre biológica de Catherine, el capitán Blackwood la protegía desde el orfanato, y Daniel Evans planeó el asesinato para obtener una herencia.

La sala estalló en acusaciones y confesiones. Daniel fue arrestado, Madame Seraphine y el capitán Blackwood encontraron consuelo en su conexión con Catherine y la revelación de sus identidades. El caso se cerró, pero las cicatrices de la tragedia permanecerían. El detective Johnson se comprometió a seguir buscando la verdad y la justicia, incluso en los casos más oscuros y enigmáticos que llegaran a su despacho.