555. EL DESEO
NURIA DIAZ | La nur

Espectacular, natural, única. Rafa no podía creerlo. Después de tanto tiempo intentándolo, lo había conseguido.
–Perdona ¿nos puedes hacer una foto? –le dijo al camarero.
Quería inmortalizar ese momento. Enseñársela a todo el mundo. Colgarla en Instagram. Sentirse orgulloso.
–Claro–respondió mientras cogía el móvil – lo único…acércate un poco más.
Sin dudarlo se acercó. Su olor le trasladó a otro mundo. Solo podía pensar en tenerla y saborearla.
–Gracias–respondió mientras miraba ávido la foto y la colgaba en Instagram.
Al levantar la cabeza pensó que era el momento. Por fin, había llegado.
–Mmmm–murmuró mientras su paladar se inundaba de sensaciones y cogía el móvil para responder a una llamada.
–Está buenísima pero casi lo que más me ha gustado ha sido el plato –respondió entre risas a la persona que le hablaba.
–Si, lo he visto en la foto que has colgado. Mola el diseño con las huellas rosas, pero no me puedo creer que, después de tanta expectación, me digas que lo que más te gusta es el plato –respondió la voz al otro lado del teléfono.
–Noooo….está muy buena–aclaró Rafa– es como la pantera rosa que comíamos de pequeños, pero más natural. El bizcocho sabe cómo un poquillo a limón y por fuera está cubierto de chocolate rosa.
–¡Ah! ¡Que guay! ¡A mí me encantaba de pequeño! ¡Que ganas de probarla! –exclamó su amigo.
–Pues a ver si tú lo consigues antes que yo–respondió Rafa– ¡Un año me ha costado probarla! Siempre que venía la pedía, pero se había acabado. Daba igual la hora y el día ¡Ya empezaba a pensar que era un mito! pero al menos ya sabemos que la Pinky Panther… ¡existe!.