1552. EL DESVELO
Irene Peiró Sancho-Sopranis | Mirra

“Cling-Cling”

Dejo que la cortinilla de (espero que) pedazos de conchas marinas caiga por detrás de mí.
Mis ojos se acostumbran a los tonos negros y rojos y distingo la figura de una mujer sentada detrás de una bola de cristal.

“… La imaginaba más pequeña.
– ¿A mí?
– No, a la bola.
– Ah, ya sabes… es por la definición.
– ¿Del diccionario?
– … …
– ……
– ……
– ¿Dónde me siento?
– Aquí mismo, cariño”
Odio que me llamen cariño.

Me desplomo sobre un puff mucho más blando y bajo de lo esperado y me golpeo la cabeza con una mesa cuadrada. El gato disecado de encima se tambalea. Me empiezan a sudar las manos.
“- Perdón
-Misifú dice que no pasa nada
-Ah… Estupendo”

Desde aquí no alcanzo a verla, la esfera ocupa casi todo mi campo de visión y sólo veo mi reflejo distorsionado, el mío y el de …

“- AAAAAAAH
-Ya te he dicho que Misifú no está enfadado
-¡Se ha movido!
-Será un efecto óptico
-¿De refracción?
-No creo, está apagada” comenta tocando el radiador.
Se hace el silencio.
“- Ponte cómodo, amor.”
Trago saliva y me incorporo ligeramente. Desde aquí llego a distinguir toda una serie de bichitos disecados, velas de todos los colores, estampitas de santos mezcladas con calendarios de gatos y un troll extrañamente familiar con dos agujas de tejer atravesadas. El vudú de los 90, vamos.

“- Pues el efecto óptico me está lamiendo la nuca.
– Tonterías. Cielo.”
Estoy a un «Corazón» de estallar, pero recuerdo el objetivo que me ha traído hasta aquí, respiro, y me ladeo. Encantado de tener una excusa para no mirar atrás, aprovecho para admirar su bisutería. Tiene tanta que cada vez que se mueve suena como si alguien removiera un cajón de cubiertos.

“- ¿Qué te trae a mi consulta?” Dice levantando la cabeza. Varios tenedores pasan al hueco de las cucharas.
“- Eso deberías saberlo.
-Puede ser…… Pero hay secretos que ni yo debería desvelar.
-¿Como de dónde sale esto?
-Ay, hijo, no sé, no veo bien desde aquí.”

Me sacudo la bola de pelo del hombro y arrastro el puff lejos de la mesa cuadrada.

“- Necesito una respuesta.
– Tienes que estar preparado para algunos secretos familiares.
– Lo estoy.
– ¿Has traído el dinero?
– ¿En serio?
– Bueno, ¿Y la libreta?
– Sí.
– ¿Estás seguro que puedes con esto?
– Llevo entrenando semanas.”

Me mira fijamente a los ojos. Intento no parpadear. No sabía que las pupilas pudiesen doler.

«¿Tienes alguna otra pregunta antes del desvele?
– Sí… ¿Dónde está la cabeza del gato?
– Entre medias de las patas, se está lavando.
– ¿El qué?
– ……
– ¡Yuk!
– No te veo preparado…
– He traído mi árbol genealógico.
– No sé si…
– Y tres cartas……
– ¿De tarot?
– …De recomendación.
– No sé. Voy a consultar los astros”

Se levanta y empieza a dar vueltas tocando alternativamente la bola de cristal y mi cabeza. Entona una mezcla de Ohm y Despacito, después para en seco, mira hacia arriba y exclama con voz ronca:
“- ¡Los astros han hablado! Dicen… El… ingrediente secreto… de las croquetas es… ¡Nuez moscada!”

“Joder mamá, cada día lo pones más difícil.”