EL DÍA QUE NOS RECORDAMOS
VICTORIA ALZINA LOZANO | VAL

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Nos pasa a todos. Que no miramos suficiente en esa pequeña cajita que guarda nuestros recuerdos. Tiene que ser pequeña para no convertirse en un lastre que nos mantenga en el pasado. Tiene que ser así para no llegar agotados al futuro.

Tú no estabas a la vista, por alguna razón no podía encontrarte. No me preocupé en rebuscar, porque así nos pasa, que tenemos la casa llena de esas cosas que ignoramos hasta el día que las necesitamos con urgencia, con tanta que lo revolvemos todo. Entonces solo podemos resignarnos, esperar a que casi por arte de magia aparezca. Y apareciste. Así fue el día que nos recordamos, que se nos revolvió la vida, que nos removimos el alma abriéndonos paso hasta lugares remotos. Por primera vez a solas, en un rincón de nuestro mundo, nos encontramos y abrimos nuestras pequeñas cajas y allí estaba la misma foto.

Veinte años antes, tú agarrabas mi mano en un patio de colegio. Tú eras mi árbol y yo una tenue luz. Entonces no nos temblaban las manos, y nadie nos decía que tardaríamos demasiado en recordarnos. Ahora nos hemos dejado todo por medio, los sentimientos, los recuerdos, los besos sin dar. Esta vez, como cuando éramos niños, has llegado y te has ido como si nunca hubieras sido. Tú has sido una ráfaga de viento, yo una riada. Esta vez, he anotado el color de tus ojos, y me he arañado en tus mejillas y tú te has quedado atrapado en mis dedos.

Te has marchado y me has dejado la imagen de ese momento exacto en el que una mano acuna un cuerpo. Y su dueño de párpados cerrados, busca el sutil impacto de una nariz. La poca calma que quedaba se diluye. El aire que queda se acopla en una única respiración. Entonces sucede, que dos pares de labios se encuentra y comienzan a notarse hasta poder reconocerse. Inseparables, como El Beso de Brancusi. Y ese líquido instante, es para siempre suyo.

Pero, quizá esto tampoco haya sido, como dos niños que hace veinte años se encontraron en un patio de colegio y entrelazaron sus manos, y se prometieron un futuro que está condenado a no ser. Hoy ha sido el primer día que nos hemos recordado, que nos hemos inventado.