892. EL DÍA QUE PISÉ A MOJO
Isabel González Villafranca | IsaG

“¡Mucha mierda!”
Dicen que pisar una mierda da suerte. Pero, ¿cuánta suerte da pisar una mierda en un interior? ¿Y si ese interior es tu trabajo? ¿Y si esa mierda estaba en un baño y tú, inocentemente, la pisaste cuando lo que querías era hacer pis y ver un poquito Instagram?

En qué cláusula del estatuto de pisar mierdas dice cuanta suerte gané el día que pisé LA MIERDA. Ese 11 de diciembre de 2019…Porque vamos, anda que no he jugado al Euromillón después de eso y ¡NADA!

Como esta historia va para largo, me gustaría que llamemos a la mierda con otro nombre más agradable, como por ejemplo, Mojo.

Puedo decir que el día que pisé a Mojo algo cambió en mí. Sí, a lo largo de la vida se pisan muchas mierdas pero, ¿cuántas en interior? No hay datos ¿La vida me estaba mandando una señal? Por ejemplo, ¿dejar mi trabajo de mierda?

Cuando pisé a Mojo, pasé por varias fases:
La fase de la incredulidad. ¿Por qué yo?/¿Estás de coña, no?/ Ugggg, qué asco.

Luego pasé por otra.
Sin querer.
Pero sí.
Lo acepto, hice una foto a Mojo ¡Sí! ¡Una foto!

Otra fase es la de eliminar las evidencias. ¿Sabes esa sensación de entrar a una tienda y que sientas que el dependiente piensa que vas a robar y ya te pones nervioso y actúas raro y por ello pareces CULPABLE? Pues eso. Porque querida, todos somos inocentes hasta que se demuestra lo contrario, pero tener medio Mojo en la suela de tus Converse, apesta a culpabilidad.

Luego llega la fase de la investigación:
¿Mojo venía de dentro o de fuera? I mean, de dentro de un ser…¡Fijo! Pero, ¿alguien se lo trajo pegado en la suela del zapato?

Luego surgen las dudas: ¿Mojo es de perro o de humano? Lo que me queda claro es que, de ser de un humano, es de uno muy perro.

Me atrevo a salir del baño. Sigo la pista de Mojo, también hay en el pasillo.
Automáticamente paso a la fase “todo me da igual” y presento a Mojo a mis compañeros. Ya sabía mi instinto que la foto era necesaria.…

Con varias mentes mal pensadas trabajando juntas, (hacia tiempo que no los veía tan motivados) pasamos a la fase final, la de las teorías conspiratorias:

Teoría 1: Eso ha sido un cliente después de darles presu.
Teoría 2: De esto que piensas que has acabado, pero no.
Teoría 3: Alguien tuvo un día de mierda y explotó.
Teoría 4: Hay mucho hijo de p*** suelto, literalmente.
Teoría 5: Alguien se olía el despido, y decidió que todo el mundo lo oliera también.

¿Mi teoría personal? A veces la vida es una mierda, pero hay que aprender a reírse de ella. Y sí, esto puede que sea un relato de mierda, pero también puede que la historia de Mojo por fin me de la suerte que me debía.