El encuentro
Adrián López López | Noctámbulo

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«- ¡Hola!

– Hola…

– ¿Vienes mucho por aquí?

– Sí, supongo que sí. Me gusta este parque.

– ¿Y eso?

– Huele bien. Se siente como en casa. ¿Es la primera vez que vienes?

– Procuro venir todo lo que puedo. Me relaja el sonido de la fuente, venir aquí me alivia el estrés.

– ¿Trabajas mucho?

– Demasiado.

– ¿Y para qué?

– ¿Cómo?

– Que para qué trabajas tanto si al final vamos a morir.

– ¡Espero que dentro de mucho!

– Mira bien…No sólo la fuente…Los árboles, el sonido del viento, el murmullo de los pájaros. Estas cosas no te las da un trabajo, las puedes disfrutar siempre que quieras.

– Me alegra que digas eso. La gente no suele apreciar las pequeñas cosas, agradecerlas y valorarlas es importante.…

– Ya… Pareces majo, ¿has quedado con alguien?

– Más o menos.

– ¿Qué quieres decir?

– Suelo venir a este banco con la esperanza de que venga, a veces aparece y otras no, pero no me importa esperar.

– Debe significar mucho para ti…

– La verdad que sí… aunque a veces puede llegar a ser doloroso .

– El dolor es una forma de aprendizaje.

– Pues llevo unos años de licenciatura……

– Tienes sentido del humor…es la primera vez en mucho tiempo que no estaba tan a gusto charlando con alguien.

– Bueno, porque las mejores cosas suceden así,sin planearlas,sin expectativas.

– ¿A qué te dedicas?

– Soy músico.

– ¡Músico! ¿Y eso te estresa?

– Los artistas nos estresamos por todo, nada de lo que hacemos es suficiente, se trata de un estúpido complejo de perfeccionismo, el síndrome del impostor lo llaman.

– Y para qué te torturas si al final……

– Si al final me voy a morir……

– ¿Te vas a morir? ¿Quién te ha dicho eso?

– Da igual…si es cierto……

– Al final, nada es tan importante.

– Tienes razón.

– Puede sonar cursi, pero lo único que importa es el amor. Y no lo digo como algo romántico, sino como algo real, es la energía que nos mueve y nos ayuda a seguir adelante…¿A qué te dedicas?

– Soy músico.

– Ahí lo tienes, quieres dejar un legado para cuando no estés, eso es amor por lo que haces.

– Los legados se pueden dejar de muchas maneras.

– ¿Por ejemplo?

– Dando buenos consejos…¿Te puedo cantar algo mío?

– ¡Por supuesto!

– “Con los ojos de un extraño

donde se esconde su verdad,

quiero cogerte de la mano

y que me vuelvas a abrazar.

Soy un niño perdido que aún espera

a que me vuelvan a mirar,

dime que hoy vienes a verme

por un segundo nada más”

– Ésta ha sido siempre de mis favoritas…Tienes talento hijo, de eso no cabe duda……

– Gracias papá……







– ¿Es la primera vez que vienes?

– Procuro venir todo lo que puedo.

– ¿Esperas a alguien?

– No, hoy ya no, quizás mañana.»