482. EL ENTERRADOR
Enrique Álvarez Cámara | Cobalto Azul

¿Por qué me habrá despedido el enterrador con un «hasta luego» si nunca antes lo había hecho así, viniendo como vengo a visitar, casi diariamente, a mi mejor amigo para contarle las vicisitudes de mi vida e incluso recordarle alguna de la suya? ¿Pensará acaso que voy a volver pronto? Pero, ¿en qué estado? Cierto es que últimamente tengo mala cara… Porque si me hubiera despedido con otro tipo de fórmula, como, por ejemplo, «hasta otro momento» habría dejado la puerta abierta a la esperanza. Pero un «hasta luego» es más bien un saludo, una bienvenida, y teniendo en cuenta el oficio del susodicho……