EL INTERMEDIO
Daniel Camilo Pineda Aldana | CAPPI

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«- ¿Te vere de nuevo? – Le pregunto ella esperanzada.



Él se encogió de hombros, sus ojos habían perdido el brillo de cuando la observaba recogerse el cabello junto a la ventana.



Su silueta desnuda emanaba un aroma erótico que penetraba sus pupilas.



El casi podía sentir la humedad de su entrepierna sin siquiera ponerle un dedo encima.



Y ella.



Ella sabía de su belleza, por eso oscilaba entre la luz y la más profunda oscuridad de sus pasiones subconscientes.







Se habían fabricado un lugar seguro para su amor. Llamémoslo así, como un punto de encuentro justo en el intermedio.







En la intersección de la comisura de la boca.



En el colmillo que corta.



En el maullido del gato y en la punta de un tabaco que se transformaba en humo.







Él bebió de su copa de vino.



– Siempre quise hacer una película-



– ¿Para qué? – dijo ella pintando leves trazos en el lienzo.



– Me hice la misma pregunta hace ya un tiempo- respondió el recostándose sobre el sillón del café.



– ¿y a que conclusión llegaste? – indago ella hundiendo sus codos sobre las piernas desnudas de Pablo.







Y luego se besaron.



Al final si volvieron a verse, porque para él nunca era suficiente, y parecía que nunca iba a serlo.



Pablo pensó “las noches que sueño con María, soporto menos la vida”





Y el intermedio termino. «