El momento perfecto
Juan José Rodríguez Gutiérrez | La forja de historias

1/5 - (1 voto)

Cuando aparezcas, lo sabré.

Cuando aparezcas, la más brillante de las supernovas explotará en mi pecho y, con ella, se desvanecerán mis peores pensamientos, aquellos traumas que finjo que nunca recuerdo y esas voces que me susurraban que yo jamás podría encontrar este momento.

Cuando aparezcas, en mi interior brotará un nuevo universo. Nacerán volcanes, se estrellarán los cielos y las mareas danzarán al ritmo de la canción que suene de fondo en la escena eterna que grabará mi cerebro.

Cuando aparezcas, descubriré esas emociones que creí haber sentido en el pasado incorrecto. Sabré que son nuevas porque yo también seré alguien nuevo, probablemente perderé el aliento y reaccionaré con sorpresa al percatarme de que, hasta ahora, no había estado viviendo de verdad. Tan solo había estado existiendo y conformándome con ello.

Y llegarás. Serás impuntual para traer contigo un anochecer eléctrico. Llevarás la sonrisa mágica de la que hablaban todos mis libros, una cascada por cabello y los ojos que traerán el mejor verano al peor de mis inviernos.

Y te sentarás. Me comentarás que tu día ha sido un auténtico desastre y que por eso no has podido llegar a tiempo, pero sin ser consciente de ello estarás regalándome las horas que cambiarán mi vida por completo.

Y en mi cabeza, las dudas y los miedos acecharán de nuevo. Tratarán de abrirse paso hacia la cámara de mis deseos para decirme que no, que no estamos viviendo esto. Que simplemente se trata de una ilusión, un espejismo, una quimera atrapada en una realidad hueca que se dirige sin frenos hacia el abismo más oscuro y tenebroso.

Amenazará la sensación de la caída y el presentimiento del sufrimiento, pero yo decidiré volver a ser alguien un poco más ingenuo.

Me preocupa, eso sí, que durante la cena nuestras miradas colisionen, porque cuando eso suceda el mundo entero dejará de girar. Sin embargo, nosotros seguiremos en movimiento.

Entonces aterrizaremos en esa fracción de tiempo que he estado buscando durante toda mi vida y en la que podríamos quedarme a vivir hasta que llegue el fundido a negro y aparezcan los títulos de crédito.

Cuando aparezcas, lo sabré.

Sabré que he descubierto todo lo que siempre he querido descubrir y ni siquiera querré conocer el final del cuento, porque me sentiré al fin preparado para partir rumbo a una serie de consecuencias inevitables donde reinen la euforia y los sueños.

Llegarás tarde, pero en el momento perfecto.