1490. EL PRIMER GALLO SIN PATAS
David Lledó Hernández | momo tula

El diecinueve de octubre de mil novecientos setenta y seis nació el primer gallo sin patas. Desde entonces, cada diecinueve de octubre se celebra el día oficial del primer gallo sin patas.

El nacimiento de un gallo sin patas supuso un cambio radical en la sociedad: la idea de que un gallo, una criatura sujeta a la inmutabilidad de las leyes taxonómicas, pudiera vivir sin patas y sin embargo mantenerse en pie cambió la manera en la que entendemos la realidad. El hecho de que un gallo pudiera vivir sin patas podría implicar que una persona pudiera terminar su ciclo vital sin patas de gallo, lo cual condujo a una profunda discusión sobre la posibilidad de eliminar el concepto de envejecimiento y, por ende, conseguir la inmortalidad.

El gallo sin patas tenía una dueña, Roderica Cerera, una campesina segoviana que se había ido dedicando a mostrar su gallo por toda Europa, de circo en circo, de plaza en plaza. Era frecuente que, fuese a donde fuese, le hicieran ofertas casi millonarias para comprarle el gallo, pero ella jamás accedió. Por alguna razón, le daba igual el dinero. Ella solo quería a su gallo.

Una vez, en Viena, secuestraron al gallo. Se armó una del copón: se convocaron manifestaciones tochísimas, se movilizaron los ejércitos de varios países y, al intentar estos cruzar sus respectivas fronteras, entramos en la antesala del tercer gran conflicto internacional del siglo XX. «El gallo sin patas va a provocar la tercera guerra mundial» decían los titulares por aquel entonces. Se llegó a derramar sangre y varios pueblos del norte de Italia quedaron devastados, una bomba nuclear arrasó parte de la población Sami del norte de Noruega y los ciudadanos de Londres de quedaron sin puré de guisantes durante casi tres semanas.

Al final, resultó que nadie había secuestrado al gallo. Sinplemente había echado a volar junto a una bandada de agujas colipintas y al cabo de mes y medio apareció en Nueva Zelanda. Parece que el gallo, aparte de ser el primer gallo sin patas, también fue el primer gallo en poder realizar una migración de 18.383 kilómetros. Nadie se lo esperaba. El primer gallo sin patas apareció en Nueva Zelanda para salvar el planeta y ser inmortalizado para convertirse en un icono de la paz global… o en un augurio de la guerra y la hambruna.

El diecinueve de octubre de mil novecientos setenta y seis nació el primer gallo sin patas de mierda.