183. EL TOCA-CULOS
RAQUEL CORRALES UCAR | Kela

YO
Las alturas no me dan miedo. Vivo en un séptimo piso y disfruto de las vistas de mi casa día sí y día también. Incluso me subo a la banqueta para colgar adornos en mi terraza. Mi marido y mis hijos sufren cuando me ven ahí subida. Solo sufro en el ascensor, y es que alguna vez se ha ido la luz. Ahí si me puse nerviosa. Porque quedarte colgada en ese habitáculo a oscuras te da que pensar. Menos mal que iba sola, porque el otro día bajando con mi vecino, Manolo, el del séptimo D, pasó algo vergonzoso. Yo entiendo que es un hombre mayor y que ya chochea un poco más de lo normal, pero no justifica lo que hizo. Como todas las mañanas, yo iba tan guapa con mi falda y mi blusa, le di los buenos días y empezamos a hablar de aspectos sinsentido. Lo normal en un trayecto de ascensor. Pero es que de repente, noté como me tocaba el culo. Sin venir a cuento, posó su mano en mi trasero. Yo no supe qué decir, ni qué hacer. Me limité a quedarme callada. ¡Será posible!¡ Viejo verde!
TÓNICA
Ya está la Fusa subida otra vez en la terraza. La veo desde mi balcón. Vivo al lado, en el séptimo D y la oigo trastear con esos adornos horteras que pone para lucirse. La tengo cariño, son muchos años viviendo en el mismo edificio, pero es que yo soy mucho de criticar. Siempre me la encuentro en el descansillo, y puerta con puerta la pongo al día sobre la vecindad donde vivimos. A mi no me importa, lo hago con gusto. Ella se luce invitándome a ver sus cuadros y sus adornos. Tiene buena mano para la decoración. Pero no me esperaba que me saliera con estas. Decir que mi Manolo le ha tocado el culo. ¡Hombre por favor!. Eso se lo ha inventado, y no hay más que discutir. Ya me tiene a mi para manosear. ¿Va a dedicarse a meter mano a las vecinas?. Con lo elegante y caballero que es mi Manolo. Maldita arpía cincuentona.
PEPI
Hoy ha fallecido Manolo. Sí, el vecino del séptimo D. Voy a subir donde la Fusa a decirle, después de todo han sido vecinos contiguos muchos años. Fusa es mi amiga además de vecina. Subo todos los sábados desde el cuarto al séptimo, y me tomo un pacharán navarro con ella y su marido. El caso es que subiendo en el ascensor me ha dado por pensar. No sé si será verdad ese chismorreo que se cuenta en la comunidad. Resulta que hace años le debió tocar el culo Manolo a la Fusa. Pero él no lo recuerda. Qué cosas. Yo creo a la Fusa. Es tontería inventarse algo así. Ella no es de esas. Hoy iremos al funeral. La pobre Tónica está muy mayor también. No sabemos cuanto durará después de esta pérdida. El pacharán de hoy será a la salud de Manolo, el toca-culos.