1259. EL ULTIMO PLAN DEL EQUIPO A
Nuria Valentí Merino | Adisabeba

— Mirad Hamid, estoy de la Yihad hasta los huevos. Me han mandado esta carga de explosivos y ¡quieren que me lance a lo kamikaze contra la gente en plena Cremá!
— Tranquilo Rashid, creo que sé lo necesitas.
— ¿Un cigarrillo?
— No, hombre. Esto.

Hamid le muestra un DVD que dice:

“En 1972, cuatro de los mejores hombres del ejército americano, que formaban un comando, fueron acusados de un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse de la prisión en la que estaban recluidos. Hoy, todavía buscados por el Gobierno, sobreviven como soldados de fortuna. Si ud. tiene un problema y en un golpe de suerte se los encuentra, quizás pueda contratarlos.”

Rashid mira a Hamid con cara de pena

— ¿El Equipo A? Si deben estar ya jubilados Hamid….
— ¡No, qué va! Resulta que la prima de la cuñada de la vecina de mi tía Fátima conoce a Hannibal. Le hace la colada los domingos y yo sé cómo encontrarle. Solo tienes que seguir estas indicaciones.

Rashid no está muy convencido pero marca el número y pide el taxi 127, por favor. Cuando el taxista,un hombre casi en los setenta y tantos se presenta, Rashid le da la contraseña que le han proporcionado:

— Disculpe caballero ¿Puedo beber cerveza en su taxi?
— Siempre que sea sin alcohol. Ya sabe, la próstata no es lo que era. Suba iremos a por los demás
— ¿A quién recogemos primero?
— A Phoenix, por supuesto. Hay una playa nudista por aquí cerca. Ya no le funciona pero le gusta mirar.

Rashid está emocionado.

— Tendremos que colarnos en el sanatorio mental para rescatar a Murdock?
— ¿Qué? ¡No qué va! Ahora está en uno de la Seguridad Social —. Hannibal saca una pistola — Sacas una de éstas discretamente en el mostrador y te lo traen enseguida. Viva la sanidad pública de este país

Una vez reunido el equipo, Rashid les explica el problema. M.A. se echa a reír.

— ¡Es tan sencillo que no hace falta que Hannibal elabore un plan! Aprovecharemos la traca valenciana de esta noche para hacer estallar tus explosivos.

— ¿Y no se notará?

— ¿Tú no has estado mucho en Valencia, verdad colega? — Le pregunta Murdock

Esa misma noche se prepara la Gran Mascletá, la de los valencianos y la del Equipo A. Sincronizados todos los relojes, hacen estallar la carga de Rashid que apenas suena, comparada con el estruendo de los petardos valencianos.

Rashid se ha quedado medio sordo y ve que Hannibal se saca un puro de la boca y dice algo sonriendo

— ¿QUÉ DICE?
— QUE ME ENCANTA QUE LOS PLANES SALGAN BIEN.