1518. EL VIAJE
Mayca Aguilar Molina | Mayca Aguilar

Quise coger unos días de fiesta para reconectar con la naturaleza y tener un poco de relax. Así que pensé en ir a Portugal, a un pueblecito casi tocando con España del cual me habían hablado muy bien y decían que era muy tranquilo. Como la economía no es lo que ahora mismo más me abunda, opté por meterme en una app donde encuentras compañeros de viaje para compartir gastos. Algo que parecía poder ser muy buena idea, o eso parecía…

Mi viaje empezaba en Barcelona, mi ciudad natal, y mi primer compañero subiría en Lleida, una ciudad de Catalunya casi tocando Aragón. El hombre era muy simpático, pero no callaba ni poniéndole la SER. Estaba ofendidísimo porque decía que los modernos de ahora se habían apropiado de la manera de hablar de los Lleidetans; Y es que, en Lleida, de toda la vida, la mayoría de las palabras que acaban en A, las pronuncian con la E. Es decir, en vez de decir Lleida dicen “Lleide”, por lo que, según el señor, el nuevo lenguaje inclusive sería una copia del Lleidetà ¡¡sin dudarlo!!

Mi segunda parada era en Zaragoza, donde recogíamos a una influencer maña ¡muy majica ella! pero que no paraba de hacerse directos dentro del coche explicando paso a paso todo el trayecto. Además, nos hacía parar en todas las áreas de servicio para hacerse una foto, con pose muy natural en todas ellas, por supuesto. Y mientras, ella posaba, el de “Lleide” aprovechaba para comparar los precios de las “gasolineres” a ver en cual era mejor repostar.

Tres largas horas después llegábamos a Madrid, donde dejaba muy felizmente al “Lleideté” y la influencer en la bonita Plaza del Sol, y adivinad haciendo qué, ¡eso es! Posando de manera muy natural para una foto, como si de un robado se tratara, ¡de su llegada a Madrid!

Allí mismo recogía al tercer y último acompañante de este viaje tan relajante…. Un joven madrileño muy dicharachero que se dirijía a un seminario de motivación de una super empresa de networking de venta de Termomix. Hasta casi Portugal me acompañaba el joven hablador que no paró ni un segundo de explicarme todas las ventajas que tendría si cocinara con una Termomix, las facilidades de pago para obtenerla y lo feliz que es desde que trabaja ahí y gana tanto dinero. Algo que me extrañó ya que venía conmigo para ahorrar gastos. En fin, que se pasó 4 horas sin parar de hablar, reír, cantar, llorar, vender por el móvil, y no sé qué más…

Casi llegando la media noche entraba por fin, a Portugal. Poco antes había dejado ya mi último compañero de viaje. ¡Por fin empezaba mi deseado relax! Aunque eso sí, 2 horas más tarde de lo que había marcado el gps, sabiendo cuales son las gasolineras más baratas de toda España, con 1000 seguidores más en instagram y claro está… una Termomix para mi madre!!! Feliz Viaje…