88. EMPLEOS
Sara González Ruiz | RavenW

Mi relato es una realidad que espero que sirva para gente que esté en la misma tesitura que yo. Pasé por problemas de salud mental provocados por mi jefes. Al volver, me han intentado hacer todo tipo de insinuaciones para que me vaya yo misma de la empresa. Lo mejor, y que está en la cima de «Intentos de que esta Empleada se Vaya» es decirme que me largue y que si me porto bien vuelvo en septiembre. Es entonces cuando me descojoné y tuve que decirlo: » Me ha tenido que escuchar la risa hasta mi asesor laboral, y eso que está en Cádiz.
Desde entonces me siguen explotando pero pasan de mí como si no existiera. Lo último fue la cena de Navidad. Mi compañero se fue a desayunar y se dejó el WhatsApp en el ordenador abierto. Yo, como buena cotilla en edad madura, leí el grupo en el cuál no estoy yo pero sí hasta la limpiadora de la oficina.
Iban a cenar jamón, gambas, parrillada, cubatas… a buen precio y encima un amigo invisible. Buenos regalitos.
Cuando llegó mi comida de Navidad en casa, me hice fotos con mi mesa llena de manjares: Jamón, queso, mariscos varios, aliños, platos de recetas pijas… Envié la foto por el móvil a la empresa entera y los etiqueté en redes sociales. «La Empleada del Mes».
Y es que ya me lo tengo que tomar con humor, por eso animo a que me sigáis los tantos y tantas que os hacen este tipo de cosas. En la época en la que estamos, o torcemos con humor lo que va pasando, o nos hundimos hasta el fondo.
Y mi gran consejo, cuando llegue el viernes, si hace sol, cerveza y chicharrones, y a reírse, mamones.