912. ENTRE BOBOS ANDA EL JUEGO
Eva María Vera Baños | Sabrina Evelyn

—Buenos días. Un bocadillo de Raúl y un biquini sin Ramón para mi amigo Pan, si es tan amable.
—¿Cómo dice?
—No. Mire, olvídelo, mejor nos sentamos, ¿eh, Pan? Denos una mesa. Y nos va poniendo unas Vanesas para picar, por favor.
—¿Que qué?
—Que compartiremos unas Vanesas. A la marinera, si puede ser.
(Mirada perpleja).
—Por cierto, ¿qué tal la Silvina al horno?, ¿está rica?- le pregunta.
—Eh……
—Oh, ya veo (dice al ver pasar un plato). ¡Menuda pinta! No se hable más, Silvina de segundo, para mí. Y Carmen en salsa para mi amigo. Tráigale un poco de Paz para mojar.
—Lenguado, ¿y por qué no pedimos también unas Sandras al ajillo?- dice el otro.
—Al ajillo no tenemos, señores, lo siento. Podría ser a la plancha— dice el camarero.
—Perfecto. A plancha, pues.
—¿Y de postre? Tengo Manuel de chocolate.
—¿Y Bruna?
—¿Bruna?
—Sí, ya sabe, ¿Evas, Mafaldas, Lázaros de Canarias..?
—Ah, claro. No, pero tengo Clementinas, están muy dulces.

—También tengo Nerón y María, señores.
—¿Cómo dice?
—Que queda Nerón, María… y Fina en almíbar. ¡Ei! ¿Pero qué hacen? ¡Un momento! ¿Dónde van? ¡Lenguado, Pan, no se vayan! ¿A dónde van? ¡Sigamos un poco más!
—¿Seguir el qué?
—Su juego.
—¿Pero qué juego? No sé de qué me habla- dice el más alto.
—¡Además aun no han pagado!
—¿Pagar el qué?- dice el de gafas.
—¡La comida!
—Si no consumimos.
—Pero está todo marchando.
—Vámonos, Juan, este hombre está loco. ¿Se creyó de verdad que queríamos comer personas?
—Eduardo, no te gires, creo que nos sigue.
—¡Corre, este ha salido del manicomio! ¡A saber a cuántos mató en la cocina!
—Mira, Juan, una peluquería, ¿entramos?
—Sí, necesito un corte de Berto.
—Y yo arreglarme la Sandra.