ESTO NO LE PASA A ELLA
Anna Sala Gonzalez | ANNA SALA

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ESTO NO LE PASA A ELLA ¡¡

Cada noche el mismo ritual.. Leche desmaquilladora, tónico facial y crema regeneradora de noche. Y como decía su amiga, el rostro empieza en el escote y pasando por el cuello. Un buen masaje para que la crema penetre. Cada dia igual.

_! Uy, un bultito … ¡ Ah, no es nada. Al día siguiente el mismo ritual y el mismo bulto. Profundizaremos en el masaje. No desaparece. Y alguna molestia al tragar. Es mejor prevenir, que curar. Vayamos el médico. Recapacita ella.

El otorrino, amable, simpático y jovial. De conversación distendida durante las diferentes pruebas. Hasta que llega el momento de decirle: “Señora, tiene cáncer”.

_ No!! es broma, ¿verdad?

_ No, no es broma. Con esto nosotros ni jugamos ni hacemos broma.

_ Va, venga … que hoy no es el día de los inocentes … No me lo dirías así …!!

_ Pues sí, y lamento que venga sola. No podemos perder ni un día esperando que venga acompañada y le podamos endulzar el momento. Es un cáncer y hay que actuar rápidamente. Comenta el otorrino.

_ Vaya a recepción de la planta cuarta y le darán las indicaciones pertinentes y su agenda inmediata. Serán unos días duros pero conseguiremos curarla. ¡¡Animo!! Sigue hablando el doctor.

Ella regresa a su casa por la calle de siempre. Anda despacio, como un autómata. Como sonámbula. No presta atención ni al tráfico ni a los semáforos. Las paradas de flores donde suele mirar siempre para comprar, hoy no le atraen.

El ruido de los niños, saliendo de la escuela cercana, hoy no le enternecen. Ni escucha sus siempre divertidas conversaciones. Hoy no la conmueven … Hoy no. Hoy, ni caso¡¡

No tiene apetito, ni sed, ni ganas de salir o hablar con sus amigas. No se lo ha dicho a nadie. Llora, simplemente. Está sorprendida. ¡¡Estas cosas no le pasan a ella¡¡ Siempre ha llevado una vida sana en la alimentación, haciendo deporte, con espíritu positivo …

Dos días después recibe su calendario de visitas a especialistas para que le hagan las innumerables pruebas. ¡¡Vaya manera de pasar el tiempo ahora que está jubilada¡¡ Piensa tristemente.

Llega el gran día: Su primera cita con el oncólogo …¡¡

Está en la sala de espera. La llaman a la sala 47. Vamos a ver qué pasa, piensa en su interior.

_ Uy, perdón, ¡me he equivocado! Dice ella prudentemente y un poco asustada. Detrás de la puerta hay como mínimo ocho batas blancas. Doctores, supone. En un lado hay un sillón grande conectado a infinidad de artilugios que cuelgan de una percha anexa.

No es la sala correcta, piensa. Sale, pero una voz detrás suyo la sigue.

_ “Señora, señora, es a Ud. a quien esperamos. Somos los doctores que la asesoraremos y atenderemos en esta primera cita con el cáncer”



ANNA SALA