98. FLOR DE LOTO
Consuelo Martínez Sánchez | Ivy love

Basada en hechos reales, hemos cambiado el nombre de sus personajes para guardar su intimidad.

Estaba de frente al espejo “Ahora si me siento mujer” Pensé.
Me gustaba como me quedaba el vestido, ya no tenía que llevar el sujetador ese tan feo que debía llevar, la cicatriz debajo del pecho ya estaba curada y la inflación había bajado. Me gustaba lo que veía, nunca había estado tan ilusionada para ir a trabajar y estaba como loca esperando que Carlos me viera “Va a flipar” Pensé.
Me gustaba y quería que todos me vieran, necesitaba también sentir que gustaba.
-Mama hazme una foto
-¿Dónde?
-En el jardín
-¿Donde le doy?, estos cacharros no los entiendo.
-Aquí mamá, dale aquí.
Después de mil tomas falsas una me gusto. Estaba guapísima, me encantaba como salía. La subí tan rápido al Instagram deseosa de que a la gente le gustase y tuviera muchos likes y sobre todo que le gustase a él.
Llegue al trabajo y vi la cara de Carlos, diría que estaba alucinando.
No llevaba una hora cuando la gente empezó a mandarme WhatsApp pero en el trabajo estaba prohibido cogerlo así que solo veía los numerosos WhatsApp que recibía. Estaba deseosa de cogerlo y ver que pasaba.
No podía esperar más así que eche un vistazo rápido, había 30 conversaciones de WhatsApp diferentes y pude leer en uno “Se va hacer viral tu foto “ madre mía, se me hacía las horas eternas, quería ya salir del trabajo y entrar en Instagram para ver que pasaba con la foto.
No dejaban de mandarme WhatsApp “Dios esto es una locura” Pensé.
Estaba contenta, esperaba como agua de mayo entrar, siempre había querido ser influencer por ello me operé los pechos porqué no me sentía bien, a gusto, quería sentirme mujer.
Por fin ya había terminado, Carlos me hablaba pero ni caso le hacía solo quería ver instagram. Entre y era de locos cientos de likes y otros tantos compartiendo la foto, y miles de comentarios. Estaba pletórica, me puse a leer los comentarios. Al principio no los entendía, decían cosas como “La chica muy guapa pero mis ojos se van a lo que se van” otro “Que blanquitos y redonditos” Otro “Sin quererlo son los protagonistas de la foto”.
Me puse a ver de nuevo la foto “De que demonios hablan” Me pregunté
Mire la foto detenidamente y entonces vi lo que era, sentía que la cara me ardía, después desilusión, pena y enfado. Los iba a matar, como no lo había visto. Mis graciosos hermanos que eran como Zipi y Zape no tuvieron mejor idea que hacer un desnudo de su culo en la puesta de largo de mis tetas. Al final se hicieron más famosos sus traseros que mis tetas que me costaron 6000 euros.