380. FUSA
RAQUEL CORRALES UCAR | Kela

Dolor intenso de cabeza. Dolor inhumano que es muy difícil de calmar. Esto es lo que quedó a mi madre tras un derrame cerebral. No tiene fecha ni horario, viene y va cuando quiere. Siempre sin avisar.
Tras muchas pruebas posteriores, todo estaba bien.
Ajo y agua mamá.
Resiste, aguanta, porque encima debes dar las gracias por estar como estás.
Todos los fines de semana, queda con su amiga la “Pepa” para tomarse un pacharán navarro, aprovechando que yo me fui a Pamplona a vivir. Dicen que lo pasan bien. Se ríen y hablan y hablan, sin sentido a veces y otras se ponen melodramáticas. Es lo que tiene el pacharán. Mi madre es algo que no puede resistir, eso y los dulces. Debe ser por el subidón de azúcar, pero el mareo y el dolor craneal se le pasa. Y su sentido del humor. Si, si no fuera por eso, lloraría por las esquinas, pero sabe sacar lo positivo de las cosas. Fíjate tú, que cuando fue a pedir cita a su médico de cabecera, en vez de la cita, le pidió a la administrativa “un derrame cerebral por favor”. Sólo le faltó decir “ y rapidito, si es tan amable”.
En fin, siempre ha sido una cachonda mental, nunca mejor dicho.
El sol, aunque no lo aguante , le viene fenomenal. Digo yo que la luz solar algo activa a nivel cerebral y se encuentra mejor. Si se pudiera regenerar el tejido ya tendríamos nosotros una plantación de neuronas, astrocitos y células gliales en nuestra hermosa terraza. Pero no, hasta hoy no se puede.
Ajo y agua mamá.
Aguanta y aférrate a lo mejor de la vida. La cabeza es muy impropia para el dolor. Cuando te duele, hace que el dolor sea total y se tiene malestar general. ¡Qué os voy a contar yo!. Hasta nos cambia la expresión facial, cual emoticono triste del WhatsApp se tratara. Fusa, creo que ya hay confianza para llamarla así, mi madre, ha probado muchos medicamentos. Casi peor el remedio. Solo le calma el nolotil y las gafas de agua fría para los ojos. Gafas que mi padre un día confundió en la nevera, y a poco se echa el líquido a modo de salsa.
Ajo y agua mamá.
Resumiendo, nolotil, pacharán y las gafas acuáticas. Cualquier día me la encuentro en el sofá así entre los cojines. Porque será por cojines en mi casa. Los hay de todo tipo y colores. Ante todo nos gusta estar cómodos. En realidad se llama María Jesús, pero todos la llamamos así. Chus, Chusa, Fusa. He ahí el progreso de su nombre. Y como nota musical, ella pone banda sonora a nuestras vidas. Su nivel de superación y paciencia infinita hace que suenen los acordes como canciones estelares en nuestro día a día.
Ella es riojana y mejora con los años como el buen vino. No espera estar mejor , pero impide que las cosas vayan en declive.
Ajo y agua mamá.