854. GANAS EXCESIVAS DE CASARSE
William Edwin Martin Vásquez Castro | Moneda al aire

Una de las invitadas a la boda de nombre Pamela que ha llegado junto a otra amiga ha dejado a mi amigo Rodrigo embelesado a tal punto que no ha parado de mirarla desde que llegamos a la iglesia.
─En la fiesta la voy a invitar a bailar─ me dice Rodrigo─ y decirle con honestidad que no he visto una terrícola más linda y encantadora que ella. Qué lindo y subliminal es enamorarse en un matrimonio. No hay mejor contexto que este. Tu deberías lanzarte a su amiga que también es simpática, no tanto como Pamela, y te ha estado mirando de reojo con un brillo de amor en sus ojos. Diría que la traes loquita de amor.
─Ese brillo de amor en los ojos con los que no te mira Pamela.
─Te lo juro que lo hará después que la saqué a bailar y me escuché lo que le tengo que decir. Lo que nunca le ha dicho ni le dirá otro hombre.
─Suerte, entonces, conquistador del amor.
En el momento en que la novia anuncia que va a lanzar el bouquet, las invitadas solteras y divorciadas se reagrupan a la espera del lanzamiento del bouquet. Lanzado el bouquet, Pamela y otra invitada se enfrascaron en encarnizada lucha por tan preciada composición floral. En la aparatosa riña, ambas caen al suelo varias veces mientras trozos del ramo vuelan por los aires. Se empujan, se jalan de los vestidos y hasta de los pelos. “Mi Pamela es toda una guerrera, como lucha por lo que quiere, así quiero que luche por nuestro amor para que perdure para toda la vida”, piensa Rodrigo.
“Cuando tienes ganas excesivas de casarte”, fue el título de la grabación publicada en redes sociales por uno de los asistentes a la fiesta. La aparatosa pelea por el ramo de la novia se convirtió en viral rápidamente. También fue parodia de programas cómicos de varios países.
Pamela y la otra mujer de cuarenta y dos años apellidada Chocano ya tienen propuesta de matrimonio y esperan casarse pronto.
Yo voy a ser el testigo de la boda de mi amigo Rodrigo con Pamela; que no perdió tiempo para contactarse con ella después del incidente y decirle lo que no pudo decirle en la fiesta de la boda.
El asistente a la fiesta que publicó la grabación en redes sociales también le ha propuesto matrimonio a una de las invitadas solteras que también estuvo a punto de coger el bouquet, pero no se inmiscuyó en la bochornosa pelea. Se ciñó al comportamiento de una lady. No se comportó como una ordinaria.
De todo corazón como todo romántico idealista que soy les deseo que sean felices, que coman perdices y que estas no se les acaben nunca.
Y el supuesto brillo de amor en la mirada de la amiga de Pamela hacia mi persona que me había ilusionado bastante había sido puro cuento de Rodrigo. Lo dijo por decir y punto. Me dan ganas de fallarle como testigo el día de su boda. Cuentero de mierda como siempre.