926. GESTACIÓN
Jesús Francés Dueñas | Del Montón

Ella no notó nada raro con semilla de amapola. Ni siquiera cuando fue sésamo una vez y de repente era lenteja. Creyó reconocer en garbanzo los rasgos del padre. Supo de frijolito saltarín, por la verbena de pepitas de oro en su vientre, pero no intuyó la rápida mutación en uva que le esperaba. Aceituna llegó después. Y más tarde higo con sus catorce gramos. Si hubiera podido extenderlo en la mano habría sostenido a limón verde una semana más tarde. Vaina de guisantes vino antes de limón amarillo y justo después manzana que ya pesaba. Y tuvimos a aguacate y luego a nabo pequeño. Pimiento verde llegó con quince centímetros aproximadamente. Estaría orgullosa de tomate grande. Se ha transformado en todo un plátano de los pies a la cabeza, tiene vocación de zanahoria aunque transite hasta don pepino medio kilo. Mango, mazorca, nabo mediano y cebolleta. La coliflor que le ocupa todo el útero apenas deja paso a berenjena, apio y coco… Con el estirón de piña es tan largo como lechuga romana. Fue manojo de acelgas y ya era puerro vertiginoso y en las contracciones, sandía pequeña venía de nalgas…

– Enhorabuena, ha tenido usted una calabaza preciosa.