1271. ¡HA SIDO NIÑO!
Alejandro Quintana Del Campo | Tero

Mi pareja está embarazada de nueve meses y ha salido de cuentas. En cualquier momento seremos padres por primera vez.
Desde la cocina oigo como se pone la radio en el baño mientras preparo el desayuno. Tararea algunas de las canciones del momento desde la ducha. De repente, llama mi atención un extraño silencio.
Ya no se oye el correr del agua, tampoco el secador.
En principio no le doy importancia. Como tarda pregunto si está bien, pero no me oye, la música está demasiado alta.
Intento abrir la puerta pero está cerrada por dentro, siempre ha sido muy celosa de su intimidad.
En ese momento descubro como se queja, algo le pasa… Lo noto muy interiorizado, como si no quisiera que la escuchara, así que pego la oreja a la puerta y entonces se aprecia claramente…
Algo no va bien, se oye una especie de lamento, un sollozo, un dolor…
-¿Estás bien?, le digo
– ¡No puedo!
-¿Qué pasa, ya llega?
-Sí, pero no sale…me contesta con voz de sufrimiento.

Escucho su respiración y noto como se esfuerza, como aprieta los dientes. Las contracciones deben ser intensas.

-¡Empuja cariño!, le animo
-¡No puedo más!, responde
-¡Aguanta!

No me lo puedo creer, el bebé ya está aquí y no puedo entrar para ayudarla.
Pienso en buscar ayuda, llamar a la ambulancia… pero no hay tiempo, ¡tengo que hacer algo!. Aporreo la puerta mientras grita…

-¡Ahhh!…No, por dios!, ¡Ya viene, ya viene!…

Está sufriendo, va a dar a luz, así que no queda otra… Tomo carrera y con todas mis fuerzas derribo la puerta.
Allí la encuentro, sentada en el váter, con cara de sorpresa y exhausta por el esfuerzo.

-¿Ha sido niño?, le pregunto

Y en ese momento me da la noticia…
-¿Que niño ni qué leches? ¡Quieres salir que estoy cagando!