484. HABLANDO CHINO
Jesus Alberto Gomez Gimenez | Nico Calavera

Encontráronse dos amigos por casualidad en un reconocido centro comercial, y tras el respectivo saludo sentàronse a tomar café y conversar:
-¿Todavía tienes el Camaro?-
-¡No, se lo vendí a un gringo, en dólares!-
-¡Oye, al cambio debiste recibir un realero!-
-¡Pues sí, ese cheque tenía más ceros que cualquiera de mis boletines en la escuela y el liceo!-
-¡Creí que se lo venderías al chino, el del supermercado, le gusta mucho ese carro!-
-¡Si vale, pero no se lo vendí porque me dijo: Wǒ zhēn de hěn xǐhuān nǐ de chē, nǐ néng mài gěi wǒ ma?-
-¡Verga ¿y tú qué le dijiste?-
-¡Fēngkuáng de zhōngguó rén, nǐ hǎo ma?-
-¡Mierda, ¿y eso qué significa?-
-¡Qué diablos voy a saber yo, ni que fuese chino!-