266. HALLAZGOS
Samuel Sopeña Casado | SamiSopca

Santiago y Samuel acababan de llegar al vertedero municipal. Tras descargar los camiones de basura se fueron a tomar un café.
—Buenos días, Santiago. ¿Qué tal la noche? —dijo sonriendo.
—Buenos días, Samuel. —Como siempre de película de terror. ¡Vaya barrio de mierda me ha tocado!
—¡Si vieras lo que me he encontrado hoy! Una muñeca hinchable con montones de preservativos pegados. —dijo Samuel partiéndose de risa.
—La gente es una cerda, eso se mete en una bolsa y listo. —comentó Santiago con cara de asco.
—Yo me he encontrado a un pavo durmiendo dentro del cubo, no veas el susto que me ha dado el cabrón y encima se ha puesto a insultarme por despertarle.
—Samuel no para de reírse, había que haberte grabado la jeta.
—Yo llevo una colección de libros antiguos que había en la acera, los llevaré a vender a ver si me dan algo.
—Lo peor que he visto ha sido una plasta de mierda líquida hay que ser cerdo para  cagar cerca del cubo.
—Pobre del que tenga que limpiar el cubo! —expresó Santiago riéndose a carcajadas.
—Hay personas muy guarras que les costará meter los desperdicios en bolsas y no todo tirado por la acera.—comentó Samuel enfadado.
—¿Qué te parece los de la calle Suecia? Ahora les ha dado por lanzar las bolsas por la ventana a ver si encestan y no veas como está todo de mierda cuando llego.—comenta Santiago con cara de pocos amigos.
—Este trabajo es un asco, lo bueno que no pagan mal y lo malo aparte de la basura es la parienta. No me deja darle ni un beso hasta que no me ducho. —Comenta Samuel
——Machote me voy a la piltra estoy reventado. —dijo Santiago bostezando.—Hasta mañana Samuel.
—Hasta mañana Santiago que descanses.